“Me aturdió el cerebro”: Dianne reveló conflicto con Sandra que la descolocó en Vecinos al límite
La reciente eliminación de Dianne Fischer de Vecinos al límite no solo marcó el fin de su paso por el encierro, sino que también abrió una serie de declaraciones que rápidamente generaron repercusión.
La exparticipante participó en el react oficial del programa y ahí no evitó referirse a su tensa relación con Sandra Rivera, apuntándola directamente como una de las principales causas de su desgaste emocional.
Durante la conversación junto a los conductores del espacio, Fischer recordó uno de los primeros conflictos que enfrentó dentro de la casa.
“En el primer capítulo yo estaba llorando porque peleé con Sandra, traté de defenderme y era hablar con un muro. No me escuchaba y gritaba sobre mí. Aparte inventó una situación que era fea”, afirmó, evidenciando la frustración que sintió desde el inicio.

El episodio que tensó a Dianne Fischer
Según relató, una de las discusiones más intensas se originó a partir de una broma que, con el paso de las horas, tomó un giro inesperado.
“Fue un día que estábamos en la mesa el Basti, Sandra y yo. Y Basti llega y dice: ‘Cabros, armemos una pelea, hagamos show’. Y yo: ‘Ya, qué buena, agarrémonos a combos’. Todo esto en talla, nos reímos, todo bien”, explicó.
Sin embargo, más tarde intentó conversar para mejorar la convivencia. “Después, en la tarde, yo ya venía acumulada con muchas cosas que Sandra había hecho que me habían molestado. Y le dije ‘Sandrita, me gustaría que hablemos porque quiero que tengamos buena convivencia’. Y Sandra, bomba, agarró esta situación y la transformó”, sostuvo.
En esa línea, aseguró que su compañera la calificó de agresiva: “Me dijo que era súper agresiva y violenta, que le había ofrecido combos. Me aturdió el cerebro”.
El nivel de tensión, según confesó, fue en aumento con el paso de los días. “Por eso salí llorando, porque en verdad quería ahorcarla y zamarrearla, pero no se puede”, reconoció.
“Mi Sandrita, yo quería matarla muchas veces. Yo sé que no podía ganarle, pero me frustraba porque yo en verdad me quería defender, pero no me escuchaba y era como que me tenía que tragar siempre todo”.
Otro episodio que recordó en el capítulo fue una discusión por el lavado de loza. Fischer defendió su actuar: “La pelea de los platos fue injusto porque yo ya cociné… yo lavé todo lo que ensucié, menos un sartén, que era donde estaba el aceite de las papas fritas, que obviamente no le iba a tirar agua porque iba a hacer un incendio”.
Además, agregó que contaba con apoyo: “Los chiquillos dijeron ‘ya, nosotros lavamos porque la Daya cocinó’”.
Pese a eso, el conflicto volvió a escalar cuando intentó colaborar. “De repente entro y estaba la Sandrita lavando y para ayudar le digo: ‘¿Sandrita hay que lavar esto?’. Y me subió y me bajó, me estaba esperando”, relató.
Finalmente, Fischer resumió su experiencia con una frase que dejó en evidencia la dinámica entre ambas: “La Sandra estaba explosiva. De repente estábamos felices y cambiaba a su personaje y me dejaba loca. Ella siempre gana, tiene la última palabra”.