Fábula responde a madre de Jorge Matute: negaron haberla tratado de “cobarde” en tenso encuentro
La productora Fábula salió al paso de las duras críticas de María Teresa Johns, la mamá de Jorge Matute Johns, quien cuestionó sin filtro la serie inspirada en el emblemático caso de su hijo fallecido y que hoy está disponible por Netflix, ‘Alguien tiene que saberlo’.
Fue en conversación con el matinal Buenos días a todos donde Johns lanzó sus descargos esta semana, asegurando incluso que desde la productora la habrían tratado de “cobarde”, además de exponer el impacto personal que le ha generado la emisión de la serie.
Ante esto, Fábula no guardó silencio y emitió una extensa declaración, en donde, con un tono conciliador, manifestaron comprender el dolor de la familia y sostuvieron que la serie fue realizada con “respeto y sensibilidad”, considerando el impacto que tuvo el caso en el país.
La respuesta de Fábula a madre de Jorge Matute Johns
Sin embargo, también desmintieron varios de los puntos planteados por la madre de la víctima.
Según indicaron, sí existió contacto con la familia Matute Johns durante el proceso, incluyendo reuniones desde mayo de 2023 y entrevistas realizadas por un equipo de investigación contratado por la productora.
Uno de los episodios clave que abordaron fue la reunión de 2025, donde participaron María Teresa Johns, el cardenal Fernando Chomalí, quien habría actuado como “mediador” y Juan de Dios Larraín.
“(En la reunión) la familia manifestó como única solicitud expresa que sus nombres no fueran utilizados. Esa petición fue acogida de buena fe y se cumplió íntegramente: sus nombres no fueron utilizados en la serie. Asimismo, desmentimos categóricamente la acusación, recogida por distintos medios, de que la señora María Teresa Johns habría sido tratada de “cobarde” en dicha reunión”, afirmaron.
En esa misma línea, la productora fue tajante: negaron que Johns haya sido insultada.
“Ello nunca ocurrió: fue tratada con el respeto que merece, en el contexto de una conversación sensible y con altura de miras, sin que existieran insultos ni descalificaciones de ningún tipo, como podrá corroborar el propio cardenal Fernando Chomalí”, aseguraron.
“La libertad de expresión y la libertad artística —derechos fundamentales constitucionalmente consagrados y reconocidos en tratados internacionales ratificados por nuestro país— nos permiten contar historias basadas o inspiradas en hechos reales. Asumimos con seriedad la responsabilidad que el cine y la televisión tienen en la difusión de estas historias, entendiéndolo como una contribución a la memoria y la conciencia colectiva”, defendieron.
De esta forma, la productora defendió su trabajo apelando a la libertad artística, subrayando que este tipo de relatos forman parte de la memoria colectiva, especialmente en un caso que hasta hoy sigue generando interés y no ha sido completamente esclarecido.