La defensa que salvó en un inicio al padre de niña que murió en Las Condes de la prisión preventiva
La muerte de una niña de dos años que conmocionó a Las Condes, región Metropolitana, continúa generando repercusiones legales y mediáticas.
Recordemos que Jorge José Francisco Contanzo Chávez, padre de la pequeña que cayó desde el piso 11 de un edificio, quedó bajo detención en tránsito mientras la Corte de Apelaciones define su situación este miércoles.
¿Qué dijo la defensa del padre de niña que murió en Las Condes?
En la audiencia, la jueza determinó que el hombre no representa un peligro para la sociedad, dictándole arraigo nacional y la obligación de firmar mensualmente.
Además, el tribunal fijó un plazo de 120 días para que el Ministerio Público complete la investigación y esclarezca los hechos.
Durante la formalización, el abogado Cristian Santander Garrido defendió la postura de su cliente.
De acuerdo a una investigación de BioBioChile, la defensa explicó que Jorge actuó como un padre preocupado y calificó los hechos como “un lamentable accidente que le ocurrió a un padre querendón”.
Junto a lo anterior, argumentó que el delito que se le imputaba no figura en el Código Penal.
“Imagínese en el absurdo que podríamos caer si pensamos en el dolo eventual como una conducta que pudiera ocurrirnos a todos. Como, por ejemplo, hoy día salgo de mi casa, tomo mi vehículo y yo me tengo que presentar la posibilidad de que pudiera atropellar a alguien y lo acepto e igualmente salgo a trabajar”.
La defensa relató que la jornada comenzó con Jorge levantándose temprano para pasar tiempo con su hija, incluyendo almuerzo y paseo por el Parque Araucano, seguido de una siesta en su dormitorio.
“Un padre querendón de su hija”
Según el abogado, el padre creyó que la niña estaba segura y tranquila con la ventana cerrada y la cortina tipo roller bajada.
“No estamos hablando acá de que hubo una fiesta desenfrenada que dejó a mi representado en estado de embriaguez hasta el día siguiente”, sostuvo.
“Efectivamente llegan a la casa después de pasarlo bien. Entonces la niña es recostada y mi representado la hace dormir y se queda dormida”, agregó.
Junto a lo anterior, aclaró: “Queda con la ventana cerrada, tiene una cortina tipo roller que también queda cerrada y mi representado se va a descansar a la pieza de al lado pensando que su hija está dormida y tranquila después de haberlo pasado tan también”.
Sumado a esto, subrayó que la normativa vigente no obliga a instalar mallas de seguridad en edificios de más de nueve metros, por lo que la ausencia de protección no constituye un acto ilícito.
“Estamos frente a un riesgo permitido. No estamos frente a la creación de un riesgo porque la ley lo tolera, no se trata de un riesgo prohibido (…) es un lamentable accidente que le ocurre a un padre. Un padre querendón de su hija”, afirmó.
Más allá de la defensa legal, el abogado destacó la profunda conmoción emocional que enfrenta Jorge.
“Existe una pena natural inconmensurable por todo lo ocurrido. Es imposible que vuelva a ese departamento, que marcó su vida y la de su hija”, concluyó.