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¿Adiós a las 40 Horas? La propuesta que busca modificar la ley del Gobierno de Boric

¿Adiós a las 40 Horas? La propuesta que busca modificar la ley del Gobierno de Boric
Agencia UNO
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El proyecto de ley de las 40 horas de la administración de Gabriel Boric podría enfrentar un cambio significativo, ya que la propuesta de la “Mesa por el Desempleo” busca modificar el decreto directamente, generando un intenso debate entre expertos técnicos y sindicatos. Los especialistas coinciden en la necesidad de mayor flexibilidad en el mercado laboral chileno, proponiendo extender el periodo de referencia para calcular el promedio de la jornada laboral, siguiendo modelos de países de la OCDE como Alemania, Suecia y Países Bajos. La modificación incluiría un tope de 52 horas semanales, aunque la propuesta continúa en análisis entre los actores laborales.
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El proyecto de ley de las 40 horas de la pasada administración del presidente Gabriel Boric podría enfrentar un cambio importante.

Una de las 22 propuestas presentadas por la “Mesa por el Desempleo” busca modificar de manera directa el decreto, desatando un intenso debate entre expertos técnicos y agrupaciones sindicales.

En el ámbito técnico, los especialistas coincidieron en que el mercado laboral chileno requiere una mayor flexibilidad, aunque manifestaron diversos matices. Por su parte, el mundo de los trabajadores organizados hizo un llamado directo a la oposición en el Congreso para que defina su postura frente a esta iniciativa.

¿En qué consiste la modificación a las 40 horas?

La iniciativa formulada por los técnicos planteó extender el periodo de referencia que se utiliza para calcular el promedio de la jornada laboral, consigna BioBioChile.

Actualmente, este cálculo se realiza sobre una base de cuatro semanas, pero la propuesta sugirió ampliarlo para asemejarlo al promedio de la OCDE, que alcanza cerca de 15 horas, o llevarlo incluso hasta las 52 semanas, replicando los modelos vigentes en países como Alemania, Suecia y Países Bajos.

Esta ampliación de la flexibilidad contempló un techo absoluto para la cantidad de horas semanales. Dicho tope se rige por el artículo 31 del Código del Trabajo, el cual fijó un límite máximo de 52 horas semanales al sumar las jornadas ordinarias y las extraordinarias.

Aunque la mesa recomendó extender la aplicación de esta norma hacia los contratos especiales y a los sistemas excepcionales de distribución de jornada, la idea se mantuvo bajo el análisis de distintos actores laborales.