La pandemia producida por el COVID-19 día a día sigue afectando la vida de las personas. Los cuadros de estrés por la falta de límites entre la vida personal, el teletrabajo y las tareas hogareñas puede generar ansiedad vinculada a la propia imagen.

Un estudio desarrollado por el profesor de psicología social Viren Swami y publicado en la revista Personality and Individual Differences, afirmó que el estrés y ansiedad asociado al coronavirus, tendría una vinculación directa con la percepción de una imagen personal negativa.

La muestra contó con 506 personas (255 mujeres y 251 hombres), y arrojó que en el caso de las mujeres, los cuadros de ansiedad se asociaban con la insatisfacción en la imagen corporal. En tanto, el estrés estaba vinculado con tener cuerpos delgados.

Por su parte en los hombres, la ansiedad iba asociada a la insatisfacción con la grasa corporal,  y el estrés estaba relacionado con el deseo de tener un cuerpo con más musculatura.

Nuestro tiempo en pantalla aumentó, lo que significa que es más probable que estuviéramos expuestos a ideales atléticos o delgados a través de los medios, mientras que la disminución de la actividad física puede haber aumentado los pensamientos negativos sobre el peso o la forma”, afirmó el profesor de psicología Viren Swami en el comunicado de prensa del estudio.

En tanto, para el cirujano plástico Esteban Torres, la tecnología afecta nuestra percepción.

Tenemos videoconferencias, videollamadas y vemos cosas que antes no veíamos y claramente que a algunos no les gusta. Por otro lado, producto de la pandemia, la falta de ejercicio, la confinación, el estrés, la angustia, muchos hemos subido de peso y con eso viene un aumento en la consulta de cirugía plástica”, detalló.

El entorno moldea nuestra salud mental

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define el estrés como un conjunto de reacciones fisiológicas que se manifiestan cuando una persona se somete a factores tanto internos o externos, a un estado nervioso y que el individuo no es capaz de manejar de manera correcta.

El aislamiento, el distanciamiento físico, el cierre de escuelas y lugares de trabajo, son desafíos que nos afectan, y es natural sentir estrés, ansiedad, miedo y soledad en estos momentos“, afirmó el jefe de la OMS para Europa, Hans Kluge, según detalló DW.

El pasado 10 de octubre, en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, se publicó el III Estudio de Salud y Vida Aegon, el que entregó un análisis del estado emocional de los españoles, en donde se demostró que 6 de cada 10 no cuidan su salud emocional.

En este contexto, los problemas en salud mental podrían llevar a una insatisfacción que puede traer problemas a futuro. Es así como en el citado estudio, un 12% de la población no se encuentre a gusto y satisfecho con su estilo de vida debido a problemas de autoestima, bien por tenerla baja (4,80%), por no sentirse a gusto con su aspecto físico (3,70%) y por inseguridad a raíz de la Covid-19 (1,30%).

La baja autoestima puede generar una serie de síntomas psicológicos, tales como ansiedad, depresión y conductas antisociales, relata Belén González, directora de Salud en Aegon, detalla Mundo Deportivo.

Para concluir, el Doctor Esteban Torres declaró en comunicado de prensa cómo afecta en nuestras vidas el constante contacto con programas de videollamada.

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“Sin considerar todo lo que ha ocurrido con el ‘efecto Zoom’, todos tenemos muchas reuniones, evaluaciones, trabajo por lo que se llama teletrabajo y eso hace que se observen muchos detalles, arrugas, imperfecciones que antes uno no veía”, indicó.

“Por lo tanto, tenemos muchos pacientes que están tratando de corregir esos defectos. Pero siempre es necesario que estos procesos sean vistos de manera profesional por un equipo interdisciplinario, a fin de orientar a la persona para que sepa si es necesario o no un tratamiento estético para su caso. La salud mental es primordial antes de recurrir a una cirugía o tratamiento”, cerró.