Fiestas Patrias 2026: los 5 mitos de salud que pueden terminar en una urgencia médica
Las Fiestas Patrias son sinónimo de asados, reuniones familiares, música y celebraciones. Sin embargo, algunas prácticas que parecen inofensivas pueden terminar afectando la salud y, en ciertos casos, derivar en una urgencia médica.
Creer que el humo de la parrilla no daña los pulmones, restarle importancia a un zumbido en los oídos después de escuchar música fuerte o pensar que un antiácido basta para aliviar cualquier dolor de estómago son algunas de las creencias que pueden llevar a retrasar una consulta médica.
A esto se suman los riesgos asociados a la manipulación de alimentos, el consumo de alcohol y los accidentes que pueden ocurrir durante las celebraciones.
Por eso, especialistas entregaron sus recomendaciones para identificar cinco mitos de salud frecuentes durante Fiestas Patrias y saber cuándo es necesario buscar atención médica.
Mito N°1: “El humo de la parrilla no es peligroso para los pulmones porque no es humo de cigarro”
El humo de los asados también puede afectar la salud respiratoria, especialmente en personas con enfermedades pulmonares como asma o EPOC.
La Dra. Carolina Herrera, broncopulmonar de Clínica Dávila, explica que el humo de la parrilla libera material particulado que puede desencadenar crisis respiratorias.
“Hacer un asado en un quincho cerrado, a diferencia de uno al aire libre, facilita la concentración de partículas. Estas llegan a los pulmones de los pacientes con enfermedades respiratorias en una mayor concentración cuando el asado se realiza en un espacio cerrado. Por eso, debe hacerse en un espacio abierto e, idealmente, que el paciente con alguna enfermedad pulmonar, ya sea obstructiva o restrictiva, no inhale el humo”, advierte.
Mito N°2: “Si después de escuchar música fuerte queda un zumbido temporal en los oídos, no tengo de qué preocuparme”
Durante las Fiestas Patrias, la música a alto volumen y las celebraciones pueden aumentar la exposición a ruidos intensos.
El Dr. Felipe Faúndez, otorrinolaringólogo de Clínica Santa María, advierte que el zumbido o tinnitus y la sensación de oído tapado después de escuchar música fuerte no deben ignorarse.
“El zumbido o tinnitus y la sensación de oído tapado después de exponerse a música intensa son señales de que el oído interno ha sufrido estrés y daño por someterse a un nivel de ruido excesivo. Muchas veces se acompañan de una disminución transitoria de la audición y pueden desaparecer después de algunas horas”, explicó.
“Sin embargo, que los síntomas sean temporales no significa necesariamente que la exposición haya sido inocua. Si estas situaciones se repiten, el daño puede acumularse y favorecer una pérdida auditiva prematura y permanente”, añadió.
Por ello, recomendó reducir la exposición a ruidos intensos y consultar a un especialista si las molestias persisten o se repiten con frecuencia.
Mito N°3: “Si después de una comida abundante tengo acidez o dolor de estómago, basta con tomar un antiácido y seguir celebrando”
Las comidas abundantes son habituales durante las celebraciones dieciocheras. Sin embargo, no todo dolor de estómago corresponde a una simple indigestión.
El Dr. Alex Díaz, gastroenterólogo de Clínica Ciudad del Mar, advierte que algunas señales pueden indicar un problema que requiere atención médica.
“La pesadez o acidez leve, que mejora sola o con un antiácido, es normal. Pero si el dolor es intenso, se irradia a la espalda o al lado derecho del abdomen, no cede con antiácido o viene con fiebre, vómitos o ictericia, podría tratarse de una pancreatitis, colecistitis o úlcera gastroduodenal. El antiácido alivia el síntoma, pero no trata la causa”, señala.
Por eso, recomienda consultar de inmediato si el dolor persiste, aumenta de intensidad o aparece acompañado de alguno de estos síntomas.
En cuanto a la alimentación, Paulina Mella, nutricionista de Clínica Dávila Vespucio, aconseja no llegar con demasiada hambre a las celebraciones y mantener, en la medida de lo posible, la rutina habitual.
“Evitar llegar con mucha hambre a los lugares a los que voy a asistir y tratar de mantener la rutina habitual de alimentación, sumando colaciones e hidratándose durante el día. Si se hará un asado, acompañarlo con ensaladas. También, si vas a consumir bebidas alcohólicas, alternarlas con consumo de agua”, recomienda.
Mito N°4: “Mientras esté bien cocido, no importa cómo se guardó o manipuló el alimento antes”
Durante los asados y reuniones familiares, la manipulación y conservación de los alimentos también requiere atención.
La Dra. Katherin Falck, directora médica de Help Rescate, advierte que cocinar bien un alimento no elimina necesariamente los riesgos asociados a una mala conservación o manipulación previa.
En ese sentido, destaca la importancia de mantener la cadena de frío, especialmente cuando se transportan carnes y otros productos que requieren refrigeración.
“Si no hay oportunidad de refrigerar rápidamente alimentos crudos, hay que preocuparse de transportarlos en un cooler y, en cuanto se pueda, colocarlos dentro del refrigerador. Por el contrario, si hay productos que están congelados y los quieres descongelar, hay que hacerlo dentro del refrigerador, no a temperatura ambiente”, explica.
La recomendación es evitar dejar alimentos perecibles expuestos durante largos períodos y descongelarlos siempre dentro del refrigerador.
Mito N°5: “Durante las celebraciones familiares, los niños están menos expuestos a accidentes porque hay más adultos supervisándolos”
Las reuniones familiares suelen reunir a varias personas en torno a los asados, piscinas y espacios de recreación. Sin embargo, la presencia de más adultos no garantiza que los niños estén siempre bajo supervisión.
El Dr. Sergio Figueroa, coordinador de Urgencia Pediátrica de Clínica Biobío, advierte que las distracciones durante estas celebraciones pueden favorecer distintos accidentes.
“Durante los asados y reuniones familiares, los adultos suelen estar concentrados en la conversación y eso hace que ciertos accidentes pasen inadvertidos. Los principales riesgos en niños son el ahogamiento en piscinas, quemaduras por contacto con la parrilla, atragantamiento con comida o cuerpos extraños, intoxicación accidental con alcohol o fármacos, mordeduras de mascotas que se estresan con el ruido y la aglomeración de gente”, comenta.
Por ello, recomienda mantener una supervisión activa de los menores, especialmente cerca de piscinas, parrillas y lugares donde se encuentren alimentos o medicamentos.
Fiestas Patrias: ¿Cuándo acudir a una urgencia?
Los especialistas coinciden en la importancia de no normalizar síntomas que pueden indicar una situación de mayor gravedad.
Dolor abdominal intenso o persistente, dificultades respiratorias, pérdida auditiva repentina o accidentes que involucren a niños son situaciones que requieren especial atención.
Ante la duda, lo recomendable es consultar oportunamente y no confiar únicamente en remedios caseros o en que las molestias desaparecerán por sí solas.