Antonia, hija de Gonzalo Ramírez, cumplió gran sueño en medio de difícil momento de salud
Antonia, hija de Gonzalo Ramírez, compartió una emotiva reflexión sobre el complejo momento de salud que enfrenta y reveló que cumplió uno de sus grandes sueños: comprar su primer auto.
A través de una publicación en Instagram, la joven de 28 años relató que su vida cambió considerablemente durante el último tiempo, luego de conocer nuevos antecedentes médicos en medio del proceso para acceder a un trasplante.
Ella ha contado anteriormente que tiene diabetes tipo 1 e insuficiencia renal, por lo que se encuentra a la espera de un doble trasplante de riñón y páncreas. En abril también reveló que había sido hospitalizada en distintas oportunidades y que debía seguir un tratamiento para estabilizarse mientras continúa el proceso.
Ahora, en su nuevo mensaje, recordó el momento en que recibió una advertencia que la hizo replantearse varios aspectos de su vida. “Tenía una vida semi normal hasta fines del año pasado, donde me dicen: ‘si no te trasplantas, tu expectativa de vida es de 10 a 15 años máximo’”, comenzó relatando.
La psicóloga reconoció que escuchar aquella información fue un golpe importante. “Con 28 años y 24 hospitalizaciones me asusté, no me había sentido nunca así antes. Cuando me hablaron de ‘tiempo de vida’ tuve un aterrizaje forzoso”, expresó.
En ese contexto, explicó que una complicación detectada durante el estudio de trasplante llevó a sus médicos a recomendarle que dejara de utilizar el transporte público.
“Yo siempre me he movido en transporte público, 0 rollo y feliz, pero a raíz de una complicación que vieron en el estudio de trasplante los doctores me pidieron no utilizar más metro y micro porque me expongo a todo contagio por las defensas bajas”, señaló.
Según explicó, además, debe realizar un tratamiento que considera obligatorio para continuar con el proceso de trasplante.
“Se me exige un tratamiento obligatorio por ley contra esta complicación para poder trasplantarme y evitar que cuando me den los inmunosupresores esa condición se active y pueda pasarme algo”, detalló.
Antonia, hija de Gonzalo Ramírez, cumplió su sueño
La situación también la llevó a buscar una nueva forma de movilizarse por su cuenta. Fue así como tomó una decisión que terminó vinculándose con un sueño que tenía desde hace tiempo.
“Por esto tuve que ver cómo resolver cómo me movía sola”, escribió.
Antonia explicó que desde hace años tenía el anhelo de conducir hasta San Antonio, lugar donde nació y donde vive parte de su familia. Para ella, sin embargo, la idea de tener un vehículo iba mucho más allá de adquirir un bien material.
“Era un sueño no material, sino relacionado con la libertad, independencia y autonomía”, manifestó.
La joven reconoció que durante este año incluso llegó a pensar que algunos de sus sueños podían quedar inconclusos debido a su estado de salud.
“Este año en varias oportunidades tuve miedo de no alcanzar mis sueños por estar a punto de parar la pata”, confesó.
En medio de esos pensamientos, tomó una decisión: seguir adelante y luchar por aquello que quería conseguir. “Dije: ‘Embarré no más, no voy a alcanzar porque soy una bomba de tiempo’. Pero adivinen qué, quiero vivir”, precisó.
Así, el tratamiento que debía realizar terminó convirtiéndose también en una motivación para alcanzar uno de sus objetivos. “No voy a mentir, sí me dio miedo fallar y no lograrlo porque a veces me siento muy mal de salud y no salgo a trabajar, pero me esfuerzo y doy el máximo posible para lograr todo lo que me propongo siempre”, relató.
Finalmente, contó con orgullo que logró comprar su primer auto con su propio esfuerzo y con el apoyo de su madre, Alejandra Esturillo. “Hace ya varios meses lo logré por fin, me compré mi primer auto con mi esfuerzo, convicción y el apoyo, motivación y amor incondicional de mi mami”, expresó.
“Después de varios meses, recién me lo entregaron y me siento orgullosa de siempre superarme a mí misma hasta en las peores situaciones. Nunca nada va a ser imposible si le metemos ganas, para ti que lees esto, tampoco. Si yo pude, tú también”, cerró.