Más de 60 años de trayectoria son los que avalan la carrera del destacado actor Tomás Vidiella, fundador de varias compañías de teatro nacionales como El Conventillo, Hollywood y El Túnel.

Y fue en los recientes Premios Caleuche 2021 donde el actor fue galardonado por sus pares, algo que agradeció en el podcast Reyes del Drama, haciendo además, un repaso por su destacada carrera profesional.

“Estoy feliz de que mis pares reconozcan mi trabajo, feliz por el público que me ha apoyado tantos años. Yo nunca he tenido apoyos gubernamentales, todo es gracias al apoyo incondicional del público. Eso me ha salvado y catapultado al lugar donde he llegado. Sumamente agradecido. Es un estímulo importante por quienes lo entregan”, comentó.

Al recibir el premio, el actor se encontraba ensayando una obra de teatro que no tiene ninguna fecha clara de estreno producto de la pandemia, situación que lo aqueja enormemente: “Un dolor que nos aqueja a todo el mundo. No sólo los actores, los que nos dedicamos a sobrevivir en este mundo que está tan hostil, tan duro, tan impredecible donde no sabemos lo que va a pasar”, sostuvo.

Asimismo, Vidiella manifestó que “uno puede proyectar ideas pero no sabes si se van a hacer algún día. No sabemos si el mundo va a seguir. Esa incertidumbre es muy angustiante”, precisó.

A sus 83 años continúa activo dentro de lo posible y vigente, aún con la obra Viejos de Mierda que ya lleva años en cartelera y producto de la pandemia, ha sido vendida a través de streaming y en auto-cines.

La gente se ríe a gritos y gozan con el espectáculo, porque se sienten reflejados con sus historias personales. Eso es lo valioso de la obra. Ha sido maravilloso. Hemos ido a todo Chile con la obra, de Arica a Magallanes. Ver que la gente la aplaude de pie y la vitorea es un agrado enorme para un actor. Un éxito de ese tipo no se consigue mucho en esta profesión”, expresó.

Además, el actor manifiesta que fueron bien premonitores en Viejos de Mierda porque el 2016 empezaron a hablar de temas vinculados a la desprotección y vulnerabilidad de la vejez.

“Nadie le ha dado importancia a la cultura”

Tomás Vidiella manifiesta su pesar frente a la enorme desprotección que han tenido los artistas durante esta pandemia.

“No solo los artistas mayores, todos. Los menores también. Los teatros cerrados, nadie le ha dado importancia a la cultura. El teatro es vital para vivir porque es nutritivo para el alma. No tenerlo es una ausencia sumamente grave e importante. Es una pena que no le hayan dado la importancia que tiene. Ojalá que se pueda arreglar lo antes posible”, afirmó.

“No entiendo cómo la gente puede viajar al extranjero y dentro de Chile hay que pedir permiso para ir a comprar el pan. Está mal pelado el chancho. Es lamentable. Hay actores que han tenido que reinventarse, hacer mil cosas. Yo ya estoy muy viejo para estar reinventándome”.

El actor agrega que gracias a las ventas de Viejos de Mierda ha tenido un “colchón” para poder vivir estos meses.

“Un grito de libertad”

En el año 1976, Tomás Vidiella personificó al primer travesti del teatro nacional chileno en la obra “Cabaret Bijoux”, evento que significó un hito en tiempos tan convulsionados como fueron los setenta y ochenta en nuestro país.

La primera temporada fueron cuarenta días seguidos de lunes a domingo, con una función diaria en la semana y dos los fines de semana “Para la gente era un grito de libertad, el público nos apoyó por más de diez años. ¿Significaba un riesgo representar un travesti? Sí, pero no me importaba. Yo quería mostrar la represión de los artistas”, aseguró Vidiella.

“Los argumentos eran más entretenidos”

El actor repasó brevemente algunos hitos de su carrera en teleseries donde destaca grandes personajes realizados como el villano de Montecristo, Alberto Lombardo, el villano de la ochentera teleserie La Villa, una de las primeras producciones de larga duración.

Mi personaje terminaba cuadrapléjico y de repente me avisan que no. Que lo alargarían 100 capítulos más”, recuerda. Además comentó el gran éxito que tuvo la teleserie Torre Diez donde trabajó junto a la fallecida Sonia Viveros. “Ella inventó una forma de peinarse y maquillarse que fue moda. Todas las mujeres de la época querían ser como la Sonia en La Torre Diez”, asegura.

Sobre las producciones actuales, señala que no le queda mucho tiempo para verlas, sin embargo los argumentos de las teleseries antiguas eran, a su parecer, más entretenidos: “Se abarcaba todo el rango de seres humanos, desde los viejos a los jóvenes. Ahora sólo se muestran los problemas de los jóvenes, entonces son problemas muy frágiles. No tienen el peso que da la experiencia de los años. El problema del amor y ahí queda. Eso hace que las hace menos interesantes”, argumentó.

Contingencia

Al finalizar la entrevista, el actor y director de teatro expresó su sentir respecto a los sucesos acontecidos este fin de semana en la localidad de Panguipulli con el malabaristas abatido por Carabineros.

Me parece espantoso. Me ha dolido mucho. Me parece que es una injusticia más dentro de toda esta locura que estamos viviendo. En tiempos normales yo creo que no pasaría. Hay un odio de todos lados. Ya uno no sale a la calle normalmente, sale a la calle con miedo, lleno de temores y de dolores. Lo que le pasó al malabarista es tan injusto. A dónde vamos a llegar con todo esto”, finalizó.