El Menor, un campeón mundial: la historia del joven chileno que conquistó el freestyle
El pasado 11 de abril, Efraín Jesús Reeve Barría, conocido mundialmente como El Menor, inscribió su nombre entre los mejores freestylers de la historia tras consagrarse campeón en la Final Internacional de Red Bull Batalla 2026.
En entrevista con Página 7, el rapero chileno de 23 años abordó su histórica victoria, su preparación para las batallas, sus influencias y lo que significó imponerse ante un fuerte rival nacional como Teorema, uno de los exponentes más consolidados de la escena.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue cuando lanzó una rima en mapudungún, conectando con sus raíces.
“Yo me crié en el campo, en el sur, y pude vivir un tiempo en una comunidad mapuche, porque yo soy mapuche, toda mi familia lo es. Tenía algunas palabras que me sabía y siempre había pensado: ‘ojalá en algún momento poder tirar una rima en mapudungún’”, explicó.
“No es que lo tuviera planeado, de hecho podría haber hecho algo mejor, una frase completa, porque fueron palabras sueltas. Pero había algo en mi conciencia que estaba ahí, sin saber cuándo lo iba a hacer”, agregó.
Sobre su preparación, destacó la importancia de la improvisación y el trabajo bajo presión.
“Yo entreno rapeando. Antes era más relajado, ponía pistas en la tele y practicaba, pero ahora me junto con amigos y simulamos batallas con temáticas. Mis compañeros y colegas freestylers también me ayudan”, comentó.
Respecto a sus inicios, el artista urbano relató que comenzó desde muy joven, motivado por cambiar su entorno.
“Quería cambiar mi entorno, hacer amistades nuevas. Llegué a una plaza donde patinaban y hacían skate, y ahí mismo había cabros que rapeaban. En esa plaza también fue la primera competencia a la que asistí, en Coquimbo”, recordó.
“Empecé de a poco, pero después me fui apasionando. Me di cuenta de que podía dedicarme a esto. Fue todo muy de a poco. Quizás era algo en lo que podía no proyectarme, pero yo sí lo hice. Partió como un pasatiempo: rapeaba en las micros, con mis amigos en la plaza, y así fui creciendo”, agregó.
Asimismo, destacó el rol clave de su abuela en su carrera, aunque reconoce que ella no siempre dimensiona su impacto.
“No sé si realmente dimensiona todo esto, porque a veces ve que me piden fotos y lo toma como algo casual. Tampoco es que yo me crea una superestrella”, dijo entre risas.
Finalmente, se refirió a las nuevas generaciones del freestyle en Chile: “Hay una nueva camada de freestylers que está muy buena. Esta generación de niños y jóvenes viene más avanzada, ha mejorado mucho y hay varios con gran proyección”, concluyó.