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María Teresa Johns, madre de Jorge Matute, habla sobre Andrés San Martín, excura que habría recibido confesión sobre el asesinato de su hijo y se niega a revelar la verdad. En entrevista en el matinal Buenos Días a Todos, insiste en que San Martín sabe lo que ocurrió en 1999. Expresa su desesperación y cuestiona la ética del excura por mantener el secreto de confesión. Rememora una declaración perturbadora durante una misa en 2003, donde el sacerdote insinuó el destino de ‘Coke’.
María Teresa Johns, madre de Jorge Matute, alzó la voz sobre Andrés San Martín, el excura que habría recibido una confesión con información clave sobre el asesinato de su hijo y siempre se ha negado a entregar los detalles para conocer la verdad.
En conversación con el matinal Buenos Días a Todos, a pesar de su dolor, la mujer aseguró que él sabe la verdad del caso y lo que pasó esa noche del 20 de noviembre de 1999 en Concepción.
“Yo creo que desde el primer día él sabe lo que pasó con Coke. Yo digo, ¿cómo podía mirarme a la cara y no decírmelo?”, lamentó María Teresa.
La opinión de María Teresa Johns sobre excura que reconoce saber lo ocurrido con Jorge Matute
Si bien Andrés San Martín ya no es sacerdote, jamás ha accedido a revelar lo que sabe por ser un secreto de confesión.
“No creo que Dios quiera que un sacerdote tenga un secreto tan grande, y si él es casado y tiene hijos, ¿cómo no puede decir lo que pasó con Coke? ¿Tanto le cuesta? Sería ya un descanso para mí”, relató.
En esa línea, María Teresa Johns recordó la declaración del religioso que le dejó una gran cicatriz. Todo ocurrió en febrero de 2003, durante una misa que coincidía con el cumpleaños número 27 de ‘Coke’.
En ese momento, el paradero del joven aún era desconocido y las diligencias para dar con su ubicación seguían en curso. Fue en ese contexto que el entonces sacerdote apuntó al “secreto de confesión” que “me obliga a no denunciar a aquellos que secuestraron a un muerto”.
“Su hijo está muerto; hay pilares de corrupción y muros de silencio”
En detalle, Teresa cuenta: “Empieza la misa y dice ‘voy a orar por los difuntos’. Y me nombra a Coke en modo difunto. Entonces, quedó mirando a mi marido y le digo: ‘Este sacerdote se volvió loco"”.
“Me apunta con la mano y me dice: “Madre, a usted quiero decirle, su hijo está muerto. Hay pilares de corrupción y muros de silencio”, recuerda la mujer.
Cabe señalar que su vínculo con la familia Matute Johns no era menor. Mientras ejercía como párroco, brindó apoyo espiritual a María Teresa Johns.