Maca Venegas se quebró al recordar filtración de fotos íntimas por caso Camila Flores: “Me desmayé”
La filtración de fotografías íntimas de la senadora Camila Flores generó un amplio debate en la televisión chilena. Durante la emisión de Plan Perfecto, la abogada Maca Venegas compartió su propia experiencia tras vivir una situación similar, emocionándose al recordar aquel momento.
“Se te cae el mundo. Se siente una vergüenza, una culpa”, relató Venegas, recordando cuando un periodista la contactó en 2010, mientras trabajaba en Mucho Gusto, para consultarle sobre imágenes íntimas que circulaban en redes sociales.
El impacto familiar que sufrió Maca Venegas por filtración de fotos íntimas
Según explicó, las fotos correspondían a una cámara analógica y habían sido capturadas por su pareja de aquel entonces durante un viaje a la playa, sin que ella tuviera acceso a ellas ni recordara, siquiera, su existencia.
La situación afectó profundamente la relación con su familia, especialmente con su madre, quien no supo cómo lidiar con lo ocurrido.
“Lo primero que hice fue llamar a mi mamá y fue tan triste, porque mi mamá, que está en el cielo, era muy católica y muy conservadora, entonces no me habló en un mes. Para ella fue una deshonra terrible, era lo peor que podría haber hecho como hija”, recordó la jurista.
“Era una situación límite, de verdad muy desesperante. Mi mamá me dice: ‘Yo no sé cómo lo voy a enfrentar, no puedo seguir hablando contigo’, se desesperó y me cortó el teléfono”.
En contraste, su padre se convirtió en su principal contención: “Él fue muy importante en este proceso porque me apoyó. Fue el primero en llegar a mi departamento, y eso que mi papá era igual de conservador que mi madre, pero sí tenía algo muy claro”.
“Yo le abrí la puerta y me desmayé en sus brazos, y él me dijo: ‘No tienes que avergonzarte, tú confiaste en un hombre, pero el maricón es él’“, narró Maca Venegas entre lágrimas.

Recuperación y apoyo emocional
Tras la filtración, la abogada confesó que le costó retomar la vida cotidiana: durante los primeros dos meses permaneció encerrada en su casa.
Posteriormente, volvió a trabajar, aunque en varias ocasiones se escondió en el maletero de su auto para protegerse del asedio público.
Además, su pareja de ese momento jugó un rol crucial en su recuperación: “Me acuerdo de que el pololo de ese momento y yo fuimos a un restorán. Me ayudó bastante a empoderarme y a sanarme. La verdad es que yo me sentía como que se acercaba el mozo o la gente me veía y yo sentía que me veían desnuda”, confesó Venegas.