“Lloré un año y medio”: Monserrat Álvarez recordó la muerte de su hermano y su posterior embarazo
Monserrat Álvarez abordó uno de los episodios más dolorosos de su vida y recordó cómo enfrentó la muerte de su hermano, ocurrida hace cerca de dos décadas.
En conversación con María Luisa Godoy en el podcast Mamá por Siempre, la periodista explicó que atravesó un extenso periodo de duelo, marcado por un llanto constante que se prolongó durante aproximadamente un año y medio.
“Para mí esa fue una experiencia como biológica de la vida, porque yo lloré durante un año y medio”, comenzó relatando.
En ese contexto, la comunicadora contó que la pena aparecía de forma espontánea, especialmente durante los trayectos que realizaba a diario entre su casa y el trabajo.
“Me di cuenta de que dejé de llorar un día que dije: ‘Oye, hoy día no lloré y ayer tampoco’. Yo lloraba siempre camino a la pega y a la vuelta de la pega. Cuando uno se sube al auto y está sola”, recordó.
Asimismo, Álvarez aclaró que no se trataba de una reacción que pudiera controlar o anticipar. “No era como: ‘¿Voy a llorar?’. No, el cuerpo lloraba. Todos los días de la vida”, expresó.
El embarazo de Monserrat Álvarez que coincidió con un cambio en su duelo
Sin embargo, la periodista notó un giro inesperado en medio de aquel proceso. Después de advertir que llevaba dos días sin llorar y descubrió que esperaba a su hijo Domingo.
“De repente, un día dije: ‘No lloré ayer, no lloré hoy día’, y me hice el examen, el test pack, y estaba embarazada”, reveló.
A partir de ese momento, Monserrat Álvarez comenzó a interpretar lo ocurrido como una manifestación de la fuerza de la vida y, al mismo tiempo, como una respuesta natural de su propio cuerpo.
“No sé si llamarlo como la fuerza de la vida, pero también pensé en una autodefensa de la propia biología, que te hace decir: ‘Hoy día tu biología está ocupada en crear vida, en resguardar una cosita chiquitita’. Entonces, para allá se va todo”.
El nacimiento de Domingo no solo significó un cambio para ella, sino también para todo su círculo cercano. “También fue un poco familiar, ¿no? Domingo era el primer nieto, entonces, para todos, fue la vida que llegó después de un año y medio de duelo”, comentó.
Monserrat Álvarez: “Todo sigue su ciclo”
Por otra parte, la conductora de Buenos Días a Todos señaló que su hijo fue durante varios años el único nieto hombre de la familia. Pese al significado que tuvo su llegada, aseguró que procuraron no traspasarle el peso emocional que los adultos asociaron a ese momento.
“No creo que él haya crecido con esa carga. Yo creo que fue más algo que sentimos los adultos de la familia, una familia de puros adultos que, de repente, recibía al primer niño”, explicó.
Finalmente, Monserrat Álvarez reflexionó sobre la manera en que el nacimiento de una nueva persona puede entregar consuelo después de una pérdida profunda.
“Es muy power eso, muy power cómo todo sigue su ciclo y que, finalmente, uno de los grandes consuelos de los duelos es una nueva vida. Es tan brutal y tan simple como eso”, cerró.