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En el último capítulo de Vecinos al Límite, Lisandra Silva habló sobre su relación con Raúl Peralta y su proceso espiritual. Destacó su cariño por su exmarido, comentando que solo les faltaría tener sexo para completar una relación de pareja. Respecto a su celibato, mencionó no sentir la necesidad de buscarlo. Explicó que el quiebre con Raúl estuvo relacionado con su despertar espiritual, que la llevó a sentirse feliz y perteneciente a algo por primera vez en su vida.
En el último capítulo de Vecinos al Límite, Lisandra Silva sorprendió al hablar de su pasada relación con Raúl Peralta, con quien tiene dos hijos.
En conversación con Sergio Lagos en medio de la dinámica ‘Entrevista al Límite’, la influencer repasó varios momentos de su vida, incluida su relación amorosa y su proceso espiritual.
De hecho, uno de los momentos que llamó la atención fue cuando la cubana abordó cómo es la actual relación que tiene con su exmarido, revelando que le tiene mucho cariño.
“Yo a Raúl lo amo mucho, es mi familia y tiene un gran corazón. Hoy por hoy solo nos faltaría tener sexo, porque todo lo demás que incluye una relación de pareja lo tenemos”, señaló la modelo.
Asimismo, el animador le preguntó por su celibato, si es que seguía con la misma postura. “Bueno, no sé”, dijo. Sin embargo, aclaró que no siente la necesidad de buscarlo en su vida cotidiana, porque “no es que no quiera, es que no sucede y no siento la necesidad”, afirmó.
Lisandra Silva y razones del quiebre con Raúl Peralta
En medio de la entrevista, también fue consultada por el quiebre con Raúl, evidenciando que tuvo relación con el proceso espiritual que estaba teniendo.
“Tuvo mucho que ver conmigo, porque tuve un gran despertar espiritual. Se me revolvió toda mi vida. Un día me fui a la jungla a conectar con mi ser superior y en ese lugar supe que tenía que empezar un nuevo camino”, explicó.
Finalmente, confesó que cuando tuvo ese despertar, fue feliz. “Yo toda mi vida sentí que no pertenecía a nada”.
“Siento que empecé a vivir cuando tuve este gran despertar espiritual, a partir de ahí supe que pertenecía a algo. Comencé a apreciar la vida y a decir que puedo vivir y ser feliz de esta manera, porque antes nunca fui feliz”, cerró.