En el capítulo 292 de El Jardín de Olivia, Franco Barraza descubrió que Gabriel Santana estaba ayudando a Clemente con el secuestro de su hija, por lo que decidió tomar cartas en el asunto y sacarlo del camino.

Por lo mismo, tras investigarlo a través de redes sociales, logró llegar a su dirección y amedrentar a Diana, advirtiéndole que dejaran de seguirle la pista: “Dile a tu novio que no siga investigando o si no, la próxima vas a ser tú”.

Enfundado en su traje negro y casco de motorista, el nuevo y misterioso personaje irrumpió en el departamento del comisario para encontrarse a solas con la terapeuta, pero no esperaba que el personaje de Matías Oviedo regresara al lugar para encontrarse con la terrible escena.

Rápidamente desenfundó su arma, desesperado por proteger a su pareja.

La vida de Diana en riesgo en El Jardín de Olivia

En el capítulo 293, ya disponible en MegaGo, el personaje de Emilio Edwards le pide a Gabriel que baje su arma, pues no quiere que nadie salga herido.

“Mire, comisario, escúcheme bien. Le voy a decir lo que va a pasar ahora: usted va a bajar su arma, me va a dejar salir y la señorita aquí va a estar bien“, le dice, todavía sosteniendo a Diana por el cuello y apuntándola con una pistola.

En efecto, el rol de Matías Oviedo prefiere obedecer sus instrucciones para no poner en riesgo la vida de la protagonista de El Jardín de Olivia.

Así, Franco abandona el departamento y Santana le pregunta a la terapeuta si le hicieron algo. Al escuchar que no, se apresura a tratar de seguir al motorista, pero ella rápidamente le cierra el paso.

“No, no… Casi te matan una vez, ¡no quiero que te vuelva a pasar lo mismo! No te expongas por mí. No más”, le suplica con la voz quebrada antes de abrazarlo.

La decisión de Clemente

Hacia el final del capítulo, Clemente visita a Diana en su casa para pedirle que retome su vida y se aleje de los problemas que él está teniendo, pues teme lo que pueda pasar tras la amenaza de Franco.

“Perdóname por meterme en esto. Ustedes tenían su vida armada. No tendrían por qué andar corriendo estos riesgos”, le dice.

“No digas eso. No sabes lo importante que es la Oli para mí. Nosotros te vamos a ayudar”, le insiste la terapeuta.

“No, Diana. ¡Por favor! De ahora en adelante las cosas se van a poner complicadas. Yo no quiero que tú corras ese peligro. Así que, por favor, agarra tus cosas y ándate con Gabriel a Valdivia lo antes posible… No seas porfiada. Si tú estás cerca mío, no vas a estar a salvo“, recalca el mayor de los hermanos Walker.

“Tengo el corazón destruido desde lo que le pasó a la Oli. Yo no me podría perdonar si es que a ti te pasa algo así. Yo prefiero no volver a verte nunca más antes de exponerte a ese peligro, así que, por favor, ándate de aquí”, añade.

Ella, confundida, reconoce que no entiende la razón de su visita y su petición.

“Te lo estoy diciendo porque quiero que estés a salvo. Y porque yo todavía te amo. Te amo demasiado y no quiero que corras ese peligro“, reconoce Clemente en la última escena.