Un impactante testimonio de una exintegrante de la secta de Cahuala, en Chiloé, reveló las condiciones que presuntamente imponía su líder, Enrique Urrutia, a las mujeres que querían iniciar una relación sentimental dentro de la comunidad.
La mujer relató que, para poder formar pareja con otro integrante, debía cumplir una serie de exigencias que incluían un particular encuentro físico con Urrutia, consignó T13.
“Me dice: ‘Mira, para tener una pareja dentro de Cahuala, tú tienes que ser una mujer Cahuala, entonces vamos a tener un primer encuentro físico que tiene que ver con un lavado de pies. Entonces tú me lavas los pies y vamos viendo cómo te relacionas con un hombre’. Después de eso me invitó a dormir siesta con él”, contó.
Las condiciones que habría impuesto el líder de Cahuala
El testimonio coincide con los antecedentes expuestos por el abogado querellante Rodrigo Zegers, quien aseguró que Urrutia mantenía un estricto control sobre la vida íntima de los integrantes de la comunidad.
Según explicó, las parejas no podían mantener relaciones sexuales sin la autorización del líder, quien habría establecido sus propias reglas.
“Solo él autorizaba cuándo las parejas podían tener vida sexual. La única persona autorizada para penetrar era él. Lo demás no estaba permitido, salvo cuando él autorizaba que se tuvieran niños, cuando se tuvieran guaguas”, afirmó.
Cabe recordar que Enrique Urrutia, exjefe scout y profesor de Filosofía, fundó Cahuala a fines de los años 80 en Chiloé.
La comunidad surgió como un proyecto de vida compartida, con normas internas y objetivos sociales y espirituales que debían seguir sus miembros.
Estas declaraciones se conocen en medio de una investigación por los presuntos delitos de asociación ilícita y trata de personas con fines de explotación laboral, que busca esclarecer los hechos denunciados en torno al funcionamiento del grupo.