El amor por las letras ha aumentado durante los últimos años, ya que gracias a Instagram la tendencia del ‘studygram’ ha tomado peso.
Esta se refiere a la realización de apuntes, trabajos, folletos, entre otros documentos, para estudiar de manera ordenada y poder diferenciar fácilmente un asunto de otro.
Y junto a ello ha venido el boom de querer aprender a “escribir bonito” como dicen, porque a más de alguno le produce satisfacción ver todo organizado.
Desde esa arista se han comenzado a popularizar tres tipos de este arte de las letras: el leterring, la caligrafía y la tipografía, y aunque muchos piensen que es lo mismo, la verdad son totalmente diferentes y te contamos por qué a continuación.
Caligrafía
Según explicó la autora española de letras, Laura en su blog Three Feelings, la caligrafía es lo primero que deberías aprender si te interesas en lograr una bonita escritura.
“Es un arte manual, basado en una rejilla y un alfabeto, cuyo conjunto de caracteres debe tener armonía, ritmo y fluidez. La caligrafía está basada en alfabetos de distintas épocas (romana, griega, gótica, etc.) pero el más usado como base de la caligrafía actual es el alfabeto copperplate”, detalló.
A su vez, aseveró que todo se trata en esta área de que cada letra es única, puesto que son realizadas a mano. “Otro rasgo característico es el contraste de los trazos de las letras. Hay trazos más gruesos (descendentes) y trazos más finos (ascendentes). Esto es debido a la apertura y presión de la plumilla contra la superficie sobre la que escribimos”, comentó.