El movimiento “clean beauty” (belleza limpia, en español) se ha tomado la industria de los cosméticos, posicionando como tendencia productos cuyos ingredientes provienen de una fuente natural.
Lo anterior se ha presentado como una respuesta directa a las empresas que elaboran maquillaje y skincare con un exceso de sustancias químicas, algunas bastante dañinas para la piel.
Según consignó la revista Vogue, una investigación realizada por The Environmental Working Group detalló que las mujeres están expuestas a 126 substancias químicas diariamente, y que los productos de belleza juegan un rol fundamental en esta alta cifra.
En este contexto, entre el “boom” por los productos naturales se encuentra el aceite de argán, un ingrediente que aparece bastante en fórmulas de labiales, cremas y productos para el cabello.
Su popularidad ha ido creciendo en la industria cosmética y con justa razón, pues tiene grandes propiedades y, lo mejor, es que es libre de químicos nocivos para la piel.
Propiedades y beneficios
La Dra. Camila Cabello, dermatóloga de Clínica Ciudad del Mar, explicó a Página 7 que el aceite de argán se comenzó a utilizar en la cultura marroquí hace cientos de años.
El aceite se extrae de la semilla del fruto del árbol de argán (Argania spinosa), el cual se da mayormente en el suroeste de Marruecos.