Una historia impactante ocurrió recientemente en una cárcel de California, Estados Unidos. Allí, un reo identificado como Jonathan Watson mató a golpes a otros dos hombres, quienes cumplían condena por delitos de agresión sexual agravada a niños menores de 14 años.

El asesino confeso, de 43 años, cumplía cadena perpetua por homicidio, y si bien permanecía en una cárcel donde estaba solo en una celda, fue trasladado a otro centro penitenciario por buena conducta a inicios del 2020.

Allí conoció a David Bobb (48 años) y Graham de Luis-Conti (62 años), dos pedófilos condenados a cadena perpetua. Decidió enfrentarlos, pero las cosas se salieron de control y terminó matándolos a golpes.

Según consignó el sitio The Mercury News, tras cometer ambos crímenes, Watson decidió confesar y envió una carta señalando que “no podía dormir sin haber hecho lo que todos los instintos me decían que debía hacer en ese momento”.

Además, insinuó que, de permanecer encerrado en ese mismo recinto, no descartaba atentar contra otros abusadores.

Reo confesó asesinato de los dos pedófilos

“Estoy en una posición única donde tengo acceso a este tipo de personas y muy poco que perder. Estos individuos son la peor pesadilla de cualquier padre“, indicó también el asesino en su declaración.

Por otro lado, Watson reflexionó que “estas familias pasan años planeando de manera cuidadosa y articulada cómo darles a sus hijos todas las oportunidades que nunca tuvieron, y aparece un monstruo que cambia la trayectoria de ese niño para siempre”.

Finalmente, el responsable de los homicidios fue condenado nuevamente a cadena perpetua, aunque ahora no tendrá la opción de salir en libertad condicional.