El alargador eléctrico se ha convertido en un elemento habitual dentro de los hogares, ya que permite conectar varios aparatos al mismo tiempo o acercar la energía a lugares donde no existen enchufes disponibles.
Sin embargo, estos accesorios no duran para siempre. Con el paso de los años, sus materiales pueden deteriorarse y aumentar el riesgo de fallas eléctricas, por lo que resulta importante revisar periódicamente su estado.
Luis Salamanca, prevencionista de riesgos, abordó este tema en entrevista con el matinal Tu Día, donde explicó cuál es la vida útil de diferentes artículos eléctricos, entre ellos cargadores de celulares, enchufes y extensiones.
¿Cuánto tiempo puede durar un alargador eléctrico?
Durante el programa, un televidente consultó directamente al especialista: “¿Cuánto dura un alargador? Yo tengo uno reweno (sic) que va para los 3 años”.
Ante la pregunta, Salamanca aseguró que una extensión eléctrica certificada y de buena calidad debería reemplazarse después de algunos años de uso.
“Una extensión eléctrica de buena familia, certificado, no debería (durar) más de tres o cuatro años. Yo tengo uno en casa, que lo tengo medio escondido detrás de unos muebles, y cuando me asomé, el testigo, la lucecita, no prendía, pero tenía energía. ¿Qué me dijo? Tengo que reemplazarlo, la materialidad tiene su vencimiento”, explicó.
De esta manera, el experto recalcó que la luz indicadora puede servir como una señal de advertencia.
Aunque el alargador eléctrico continúe entregando energía, una falla en el testigo podría evidenciar desgaste en alguno de sus componentes.
Especialista llamó a no reparar conexiones en casa
Salamanca también recomendó no intentar arreglar un alargador o enchufe dañado de forma casera, especialmente utilizando huincha aisladora.
En caso de detectar cables deteriorados o problemas en el conector, aconsejó acudir a un servicio técnico para reemplazar la pieza correspondiente.
El prevencionista también abordó las explosiones o fallas que pueden presentar ciertos aparatos eléctricos. Según indicó, estos incidentes dependen principalmente de la forma en que el usuario carga el dispositivo y de la calidad de su batería.
El riesgo puede aumentar cuando se utilizan cargadores de otras marcas, productos no certificados o accesorios fabricados con materiales de menor calidad.
“La mayoría de las veces es porque tenemos la alternativa. Es por materialidades diferentes, industrias no certificadas, la piratería… No todo lo de oriente es malo, pero tiene que ver con la materialidad. Ojalá tener siempre el original, pero el presupuesto también afecta”, señaló.
Por este motivo, Salamanca aconsejó privilegiar cargadores originales o certificados y revisar regularmente alargadores, enchufes y cables, con el objetivo de detectar a tiempo cualquier señal de deterioro.