VER RESUMEN
El ingeniero británico Stephen Sexton, de 39 años, enfrenta un juicio por la presunta violación y asesinato de su pareja, Joanna Derkacz, de 37 años, en su vivienda compartida en Waterlooville, Hampshire. Según la Fiscalía, Sexton acudió a dos trabajadoras sexuales después del crimen, enviando mensajes preocupantes y coordinando encuentros en plena madrugada. Se alega un control abusivo por parte del acusado y una escalada de violencia en la relación, con episodios previos de violencia y amenazas. La autopsia reveló que Joanna murió estrangulada, y el ADN encontrado en muestras íntimas sería compatible con el de Sexton. El juicio continúa en el Tribunal de la Corona de Winchester, donde Sexton niega los cargos en su contra.
Un ingeniero británico enfrenta un juicio por la presunta violación y asesinato de su pareja, Joanna Derkacz, de 37 años. Según expuso la Fiscalía ante el Tribunal de la Corona de Winchester, en Inglarerra, Stephen Sexton, de 39 años, habría acudido a dos trabajadoras sexuales durante la madrugada posterior al crimen.
El acusado enfrenta cargos por la muerte de Joanna, a quien presuntamente estranguló en la vivienda que ambos compartían en Waterlooville, Hampshire.
De acuerdo con la fiscal Nicola Shannon KC, Sexton habría tomado el automóvil y el teléfono de la víctima para visitar a una trabajadora sexual. Antes de salir, le habría enviado un mensaje en el que escribió: “Estaré allí en 20 minutos, ¿vale, cariño?”, recogió The Sun.
La visita ocurrió cerca de la 1:49 de la madrugada y duró aproximadamente un minuto. La persecutora señaló que el encuentro pudo no haber tenido éxito. Posteriormente, Sexton habría regresado a su casa y coordinado una segunda visita, esta vez en Portsmouth, alrededor de las 2:50 horas.
Durante su exposición, Shannon planteó que la excitación sexual del acusado no se habría satisfecho por completo y que el propio asesinato podría haberle provocado cierto grado de excitación.
Fiscalía acusa una escalada de violencia y control
Los antecedentes presentados en el juicio también apuntan a un deterioro progresivo de la relación. Según la Fiscalía, Sexton habría ejercido un control cada vez mayor sobre Joanna durante más de un año, además de protagonizar episodios de violencia y amenazas.
“Decimos que se había vuelto cada vez más controlador, hasta llegar a los actos definitivos de control íntimo y físico: la violación y luego el asesinato, cuando Stephen Sexton se dio cuenta de que ella había decidido sacarlo de su vida”, sostuvo la fiscal.
Los miembros del jurado escucharon que Joanna había contado a su hermana que Sexton la estranguló en una ocasión anterior, aunque ella consiguió apartarlo.
La relación habría llegado a un punto crítico el 10 de diciembre de 2023, cuando el acusado supuestamente rompió el computador portátil de Joanna durante un arranque de ira, luego de que ella regresara 20 minutos más tarde de una salida con amigas.
Tras abandonar la vivienda para quedarse con una amiga, Joanna motivó a Sexton a denunciar su desaparición ante la policía. Según la Fiscalía, él esperaba que los agentes la encontraran.
Cuando Joanna regresó, le pidió que se fuera de la casa, pero aceptó que permaneciera allí hasta que vendieran una camada de cachorros que habían tenido sus perros.
Joanna había advertido a la policía sobre su pareja
El 11 de diciembre, agentes policiales acudieron al domicilio para comprobar el bienestar de Joanna. En esa visita, según expuso la Fiscalía, ella describió a Sexton como una persona “muy controladora” y “narcisista”, y aseguró que “no le gustaba cuando salgo”.
También les contó que el acusado había agredido a su exesposa, Tara Sexton, un hecho por el que recibió una condena, según los antecedentes expuestos ante el tribunal.
La fiscal estableció una comparación entre ambos casos: “Tara Sexton fue agredida cuando se resistió. Joanna Derkacz fue asesinada cuando lo ignoró y eligió seguir su propio camino”.
Joanna también manifestó que Sexton había amenazado con quitarle los cachorros. Cuando los agentes le señalaron que ese motivo no justificaba que continuara viviendo con él, ella respondió: “Bueno, para mí sí”.
Shannon lamentó que, pese a las señales de alerta, ni Joanna ni los policías parecieran anticipar hasta dónde podía llegar el acusado al sentir que perdía el control sobre ella. “Su optimismo y compasión pueden haberle costado la vida”, afirmó la persecutora.
La autopsia reveló la causa de muerte
La autopsia determinó que Joanna murió por compresión del cuello. Además, los análisis de muestras íntimas detectaron ADN compatible con el del acusado, cuyo origen, según la Fiscalía, correspondería al periodo cercano a la muerte de la mujer.
Los persecutores sostienen que ese material constituye evidencia de una violación, ya que, de acuerdo con su exposición, cualquier relación sexual en esas circunstancias no habría sido consentida.
Stephen Sexton, quien reside en Totton, Southampton, niega los cargos en su contra. El juicio continúa en el Tribunal de la Corona de Winchester.