Madre comparte la cruda realidad que puede esconder la lactancia materna
La lactancia materna es, a menudo, una práctica que llena de orgullo a las madres y de la que podemos ser testigos gracias a innumerables historias positivas sobre la importancia de amamantar o sobre la valentía que se requiere para hacerlo en lugares públicos.
En este contexto, muchas veces se desconocen historias que a simple vista quizá no son tan positivas pero que entregan una poderosa lección o mensaje.
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Es por eso que la bloguera neozelandesa Emily Holdaway, quien mantiene el sitio Raising Ziggy, donde cuenta historias sobre su maternidad y la lactancia materna, quiso compartir un complejo episodio que vivió con su hijo Ziggy, una de estas noches.
“Así es como luce el sufrimiento“, escribió en Facebook Emily, junto a una foto de ella y su bebé, notoriamente molesto, en la ducha. A través de esta publicación, la madre quiso relatar lo que vivió con su hijo de 20 meses de edad, durante varias horas en que no paraba de llorar y no podía consolarlo con su leche, como solía hacerlo antes.
“Cuando amamantar no ofrece el suficiente confort que ofrecía antes y no sabes cómo quitar el dolor. Anoche me sentí tan indefensa“, prosiguió Emily.

Raising Ziggy | Facebook
“Ziggy estaba molesto, tenía su trasero rojo, sus mejillas calientes. Lloraba, lloraba y lloraba. Le ofrecí consuelo con mis pechos y con sus lágrimas sacudió su cabeza y continuó llorando. Él estaba sentado ahí, adolorido, enojado y llorando“, escribió la joven madre, agregando que se sintió realmente ‘impotente’, pues siempre había sido capaz de consolar a su hijo, y esta vez no fue posible.
Holdaway, explicó que desde que su hijo nació, el amamantar fue más que una alimentación, pues era precisamente lo que lo calmaba cuando estaba enojado, cansado o adolorido, sin embargo, a medida que iba creciendo, jamás imaginó que Ziggy iba a dejar de pedir leche tan rápido. Y esa situación provocó que Emily se sintiera prácticamente ‘inútil’.
“Nunca pensé tener este tipo de emociones pero ocurre. Me siento rechazada. Me siento inútil. Solía ser su mundo y ahora su mundo se está expandiendo“, indicó.
Su post en Facebook ha sido compartido por cientos de personas e incluso diversos blogs de maternidad lo han replicado, consiguiendo miles de comentarios agradeciendo su fortaleza para hablar abiertamente sobre el dolor que implica para algunas madres no ser capaz de calmar a sus hijos a través de la lactancia.
Por lo mismo, ella aseguró al medio inglés Metro.co.uk que su intención era mostrarle a aquellas madres que tienen una experiencia de lactancia ‘no tan perfecta’, que no están solas en su lucha. “Creo que las mamás a menudo pensamos que va a ser tan fácil como “tener un bebé y amamantarlo”, y cuando no es así, realmente nos toma por sorpresa“, remató.