Un hombre que estaba acostumbrado a ser el centro de atención entre sus amigos y familiares. Ese clásico personaje que realiza bromas en cada encuentro, descubrió que tenía un tumor en el cerebro del tamaño de un huevo, cuando perdió la habilidad de ser divertido.

Andrew Llewellyn de 34 años y oriundo de 34, oriundo de Gales del Sur, Reino Unido, era conocido por sus chistes pero durante el verano pasado, notó que ya no podía recordar bromas o hacer comentarios ingeniosos.

Lee también: Este post de Facebook te muestra porqué no debes mentir sobre ver a tu ex

Es por eso que en septiembre pasado visitó a su médico de cabecera, quien le ordenó varios exámenes, sin embargo, antes de los resultados y cuando disfrutaba de su despedida de soltero en Edimburgo, sufrió una convulsión y se desmayó.

Los doctores descubrieron que tenía un tumor del porte de un huevo y un quiste al lado izquierdo de su cerebro y que ejercía presión en la parte que tiene que ver con la habilidad de discurso.

No podía encontrar las palabras correctas para hablar y eso comenzó a afectarme. Fue realmente duro. Me gustaba hacer reír a la gente y divertirme con ellos pero no podía“, señaló el hombre al medio inglés Metro.co.uk.

Yo solía hacer que la gente sonriera en el trabajo, y cuando quería comenzar una broma, cuando tenía cuatro o cinco personas a mi alrededor no podía encontrar el chiste exacto y tuve que detenerme“, agregó.

Andrew asegura que esas instancias fueron muy “embarazosas” pues la gente pensaba que era “extraño” o “ignorante” cuando en realidad era todo culpa de un tumor.

El hombre que tiene que contraer matrimonio en Año Nuevo, se sometió a una operación de cuatro horas para remover el tumor, a comienzos de diciembre, y afortunadamente todo salió bien y hoy ya puede hacer su vida normal.