Fotógrafa convirtió su estudio en playa usando algo que puedes encontrar en la despensa
Una fotógrafa rusa debía afrontar un gran desafío: hacer una sesión playera en pleno Siberia.
Ella lo tenía todo: la hermosa modelo, el bikini, pero no lo esencial para este tipo de imágenes. Evidentemente no había ninguna playa paradisíaca en miles de kilómetros a la redonda, pero eso no evitó que Lina Malina, la ingeniosa profesional audiovisual, cumpliera con su trabajo.
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A pesar de no tener arena, algo fundamental para hacer que las fotos parecieran reales, la creativa solución fue algo que seguramente tú tienes en tu despensa: sémola.
Lina compró más de 60 kilos de este grueso tipo de harina y logró convertir su estudio en la fría parte noreste del gigante euroasiático en una verdadera playa del caribe.
87 bolsas de sémola fueron necesarias para hacer que el piso pareciera arena, pero el esfuerzo, según ella, valió la pena.
“Todavía no puedo creer que para llegar a cabo una de mis ideas tuviera que ordenar un cartel de 3 x 3 metros y más de 60 kilos de sémola, pero al juntar todo resultó a la perfección: playa asoleada en un estudio”.
Aunque muchos aplaudieron su creatividad, varios otros usuarios de las redes sociales fueron bastante críticos con la fotógrafa, pero no por su trabajo profesional, sino que más bien por desperdiciar comida.
Algunos dijeron que en vez de aspirar la harina debió haberla donado a algún refugio de animales, donde hubiese sido perfecto alimento y otros fueron un poco más lejos, asegurando incluso que en otros tiempos pudieron bien arrojarle piedras por botar comida a la basura.
¿Qué te parece la solución de la fotógrafa? ¿Creativa o un desperdicio?