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Cruda historia real de suicidios y desapariciones inspiró el documental “Mi padre el asesino”

Cruda historia real de suicidios y desapariciones inspiró el documental “Mi padre el asesino”
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Un hombre viudo, padre de cuatro hijos, podría haber ocultado un monstruo tras la fachada familiar. Así lo asegura Lucy McKiddy, hija de Donald Dean Studey, en la miniserie documental de Paramount+: Mi padre el asesino: los crímenes de The Green Hollow.

Según su relato, las jóvenes que se acercaban a su papá desaparecían, muchas veces víctimas de abuso y asesinato.

Infancia marcada por el horror

Lucy, hoy de 57 años, recuerda que con solo cuatro años vio a su padre agredir sexualmente a mujeres frente a sus ojos. “Cuando nos decía que teníamos que ir al pozo, yo sabía lo que significaba. Cada vez que iba allí o a las colinas, pensaba que no iba a regresar”, relató a Newsweek.

Según ella, Studey obligaba a sus hijos a mover los cuerpos hasta pozos de hasta 30 metros de profundidad, usando cal viva o nieve para borrar rastros.

El número de víctimas podría alcanzar entre 50 y 70 personas, incluyendo a su propia madre, madrastra y una novia de Studey, cuyos fallecimientos oficiales fueron catalogados como suicidios.

Lucy detalló que “tuvo dos esposas y una novia por las que él mismo llamó a la policía para reportar sus muertes… ¿no es rarísimo? ¡Es más fácil ganar la lotería a que te pase algo semejante!”.

En efecto, tres de las cinco parejas de Studey murieron en circunstancias oficialmente catalogadas como suicidio, aunque su hija sostiene que él tuvo participación directa. El caso de Charlotte Studey, exesposa, fue especialmente sospechoso; una exhumación en 2023 indicó la causa de muerte como “indeterminada“.

Sin embargo, no todos en la familia coinciden con Lucy. Susan Olberding, su hermana mayor, asegura que, aunque Studey era violento, “no hay cuerpos en esas colinas. No fue un asesino”.

Otros familiares sostienen que era un hombre abusivo, pero niegan la existencia de homicidios múltiples.

Denuncias tardías y búsquedas infructuosas

Lucy comenzó a denunciar los hechos siendo adolescente, primero ante maestras y sacerdotes, pero nunca se tomó en serio, indicó un texto de Infobae.

Su primera denuncia formal llegó en diciembre de 2022, y las autoridades realizaron investigaciones con radar de penetración del suelo y perros detectores de restos cadavéricos en la propiedad familiar de 170 hectáreas. Sin embargo, no hallaron restos concluyentes.

Un testigo, Robert Masson, admitió haber ayudado a Studey a mover un cadáver en 1975. Además, la hermana de Studey, Marilyn Kepler, dejó un diario de 188 páginas relatando crímenes y abusos de su hermano.

Donald Studey murió en 2013 sin haber sido acusado formalmente. Para Lucy, el documental y su testimonio fueron el último esfuerzo para buscar justicia y visibilizar los posibles crímenes. A

unque no se hallaron cuerpos que confirmen sus versiones, la sombra de sus acciones permanece: “Si él pudo ‘suicidar’ a tres mujeres sin consecuencias, ¿por qué no podría haber asesinado a decenas más?”, reflexiona Lucy.