Andrew Bargsted, José Antonio Neme y Julio César Rodríguez coincidieron en un potente llamado a través de redes sociales: poner fin a las carreras de galgos en Chile.

Los tres rostros se manifestaron en contra de esta práctica, justo cuando el Congreso se prepara para votar este martes 18 de agosto dos proyectos de ley que buscan establecer nuevas restricciones a las carreras de perros y, en particular, avanzar hacia su prohibición.

Uno de los que decidió alzar la voz fue Andrew Bargsted. El actor de La Baronesa compartió un registro en sus redes sociales, donde explicó por qué decidió involucrarse en la discusión.

“Hoy es un día muy importante porque se vota en el Congreso el proyecto para prohibir las carreras de galgos”, señaló.

El intérprete además reveló que tiene dos perros de esta raza, Wanda y Timón, a quienes considera parte fundamental de su familia.

“Los que me conocen saben que yo tengo dos galguitos que son mi vida. Una es la Wanda y el otro es el Timón, y ellos son muy afortunados porque tienen a una familia que los ama, pero hay muchos galgos que siguen en manos de la explotación y la crueldad a la que los someten en las carreras de galgos”, sostuvo.

De esta forma, el actor aprovechó la instancia para dirigirse directamente a los parlamentarios que deberán votar la iniciativa.

“Esto es un llamado para los parlamentarios que van a votar este proyecto a que, por favor, tomen conciencia de que esto no puede seguir pasando”, expresó.

“No puede ser que los humanos utilicen a los animales para su divertimento. Es un ambiente de mucha crueldad, de mucha violencia y es necesario detenerlo. Así que no más carreras de galgos, por favor”, agregó.

José Antonio Neme y Julio César Rodríguez también salzaron la voz contra las carreras de galgos

El llamado también encontró eco en José Antonio Neme, quien compartió un mensaje en defensa de los galgos y cuestionó que estos animales sean utilizados en competencias.

Los galgos no nacieron para correr por dinero. No nacieron para ser explotados. Nacieron para correr libres, para ser queridos y para vivir”, afirmó el animador.

“Detrás de cada carrera hay un animal que no puede elegir, que no puede alzar la voz y que depende de nosotros para que sus derechos sean respetados”, agregó.

Por su parte, su amigo, Julio César Rodríguez también quiso participar del llamado y compartió un registro acompañado de su perrita Blanquita.

El conductor manifestó su indignación frente al maltrato que, según denuncian organizaciones animalistas, sufrirían algunos perros utilizados en estas competencias.

“Cuando pienso en el dolor y en el daño que le hacen a los animales en la industria de las carreras de galgos, me indigna y no lo puedo creer”, expresó.

Rodríguez apuntó especialmente a las consecuencias que pueden enfrentar los animales cuando resultan lesionados o dejan de ser competitivos.

“La mutilación que le hacen cuando se lesionan, el abandono que les hacen cuando ya no son competitivos a corta edad, el maltrato, el dopaje que les hacen es brutal. Pero hoy día hay una oportunidad para que esto ya no ocurra”, afirmó.

¿Qué se votará en el Congreso?

Este martes 18 de agosto, la Cámara de Diputadas y Diputados deberá pronunciarse sobre dos proyectos relacionados con las carreras de perros.

La discusión busca avanzar en una regulación de esta actividad o, derechamente, prohibirla. El proyecto que plantea la prohibición propone incorporar el artículo 11 bis a la Ley N°21.020, sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía.

La iniciativa establece que se prohíba “toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional”.

El debate no es nuevo. En 2024, la Cámara rechazó un proyecto que buscaba prohibir las carreras de galgos, con 58 votos a favor, 68 en contra y 13 abstenciones.

Ahora, distintas organizaciones animalistas han insistido en la necesidad de prohibir estas competencias, argumentando que los perros pueden ser sometidos a prácticas que afectan su salud y bienestar.

De aprobarse la propuesta en las distintas instancias legislativas, quienes infrinjan la eventual normativa podrían arriesgar presidio menor en su grado mínimo y multas de entre 2 y 30 UTM.