Eugenia Lemos reveló lo más complejo de convertirse en madre: “Me ha pasado la cuenta”
Eugenia Lemos abordó sin tapujos lo que ha sido su maternidad, contando detalles de la crianza de Alegra, fruto de su relación con Matías Kosznik.
Recordemos que la pequeña nació el 28 de septiembre de 2025, cambiando por completo la vida de la influencer.
En conversación con el podcast Más de ti, la argentina se sinceró y detalló lo más difícil de tener un bebé.
“Yo he tenido días que lloro, me seco las lágrimas y sigo, y días que estoy más cansada que otros y días que fluyo”, partió señalando.
A renglón seguido, indicó que “hoy día está todo muy romantizado, vemos videos de que todo es bonito. Sí, es hermoso, pero hay que saber que no es fácil. Yo creo que siempre es importante saber la realidad para estar preparado a afrontarla”.
Asimismo, precisó que si uno cree que todo es tan fácil en la maternidad, “a la primera que no te sale, te vas a frustrar. Entonces, yo por lo menos sé que me he mentalizado así y me ha funcionado”.
“Creo que está bueno saber que esto es un desafío, que hay que buscarle la vuelta y que sí se puede”, añadió.
Eugenia Lemos y lo más terrible de la maternidad
En cuanto a lo que más le dificultó sobrellevar en medio de la crianza de Alegra, evidenció que fue la falta de sueño y el paso del tiempo.
“Mira, lo más complejo para mí han sido dos cosas. Lo primero, el paso del tiempo, porque cuando una es mamá, el tiempo se pasa feroz, chiquillas. Es una cosa que, si antes el tiempo se pasaba rápido cuando uno es soltera, ahora se pasa feroz, porque estar con los niños en el día a día es como un loop: Es comida, dormir, caca, teta. Es un loop”, indicó.
“Para mí eso fue muy terrible, que el tiempo se me empezó a pasar demasiado rápido”, expresó.
El otro tema fue el dormir. “A mí personalmente me ha afectado mucho el tema del sueño. Ha sido terrible. Ahora estoy como recuperándome un poco eso. El Mati me ha dejado una semana irme a dormir a un cuarto de visitas para reponerme”.
“Ha sido muy duro porque, o sea, yo siento que he estado un año y un mes privada de sueño y lo venía llevando muy bien, pero llegó un momento que me pasó la cuenta”, indicó.
Finalmente, recalcó que “es importante, si una siente que ya no da más, que está fatigada, de repente un día pedir a tu pareja, a tu mamá, a tu niñera, no sé, quien sea tu red de apoyo, dormir un día de corrido”.
“En la maternidad hay que elegir qué batalla. Yo en este minuto, chao Netflix, chao película. Yo prefiero dormir. Te lo juro que prefiero dormir”, cerró.