La razón por la que no deberías contarle a todo el mundo sobre tus proyectos, según la ciencia
La mayoría de las personas cree que mientras más cuenten sus proyectos, aumentarán las probabilidades de concretarlos. Debido a eso, suelen compartir con familiares, amigos e incluso desconocidos sus intenciones de, por ejemplo, comprarse una casa o realizar viajes.
Sin embargo, la ciencia evidenció que debemos hacer todo lo contrario. Así lo explican diversos estudios de neurociencia cognitiva.
“Cuando establezcas una meta desafiante a largo plazo, no se lo cuentes a nadie o, como mucho, a la menor cantidad de personas posible“, explica el doctor en Psicología Peter M. Vishton, en una columna del sitio especializado The Great Courses Daily.
En este contexto, el especialista plantea el ejemplo de una persona que se prepara para correr una maratón de 40 kilómetros y semanalmente le cuenta a sus cercanos sobre sus avances, con la intención de evidenciar sus logros.
No obstante, si después de unos meses de entrenamiento decide que ya no quieres correr, es más probable que debas seguir haciéndolo debido a la presión social.
“Si renuncias a ese objetivo, tendrás que lidiar con la vergüenza de contarle a toda esa gente sobre tu fracaso“, plantea sobre una de las opciones.
Asimismo, apunta a que contarle a las personas sobre de tu gran objetivo no aumentará las posibilidades de éxito. “Por el contrario, cuanta más gente lo sepa, es menos probable que lo logres”, advierte.

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Solo necesitas confiar en ti
Por otra parte, debes considerar los factores de competencia y celos que aparecen cuando alguien le cuenta sus metas al mundo. Esto provoca que otros se pregunten por qué ellos no están logrando cosas, e incluso podrían intentar sabotear tus esfuerzos, plantea la revista de bienestar Hack Spirit.
Por ejemplo, si le pediste a un amigo que comenzaran a hacer ejercicio porque querías perder 5 kilos, y luego él no nota avances, pero tú sí, probablemente verás que te deje de lado en tu objetivo.
Mientras tanto, si te hubieras comprometido a ejercitar por tu cuenta, no tendrías esa influencia externa consumiendo tu energía o impactando en tu toma de decisiones.
La brecha intención-comportamiento
Otra razón, se relaciona con la diferencia entre los planes y las acciones de las personas, definida por los investigadores como “la brecha intención-comportamiento”. Es decir, lo que pretendemos hacer y lo que realmente hacemos.
Por ese motivo, anunciar tus metas podría ampliar esa brecha. Según explica el psicólogo, al igual que la mayoría de las cosas que ocurren en el cerebro, esto se trata de un proceso químico.
“Cuando elegimos hacer algo y luego lo logramos, nuestro cerebro envía una inyección del neurotransmisor dopamina al núcleo accumbens, un centro de placer del cerebro”, detalla.

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De ese modo, cuando decides concretar algún proyecto, tu cuerpo se prepara para esa eventual inyección química asociada con el logro, la cual obtendrás al momento del éxito.
“La razón por la que contarle a la gente sobre tu objetivo es un problema, es que cuando te brindan un apoyo positivo, obtienes un poco de esa sensación de logro y ese agradable impulso de dopamina”, detalla Vishton.
“Te engañas a ti mismo. En un sentido muy físico, se reduce tu impulso para lograr ese objetivo, y lo haces químicamente”, explica.
Aún así, es posible que cuando le cuentes a alguien sobre tus metas, esa persona pueda brindarte un apoyo importante que te ayudará a lograrlo.
“Con la persona adecuada, un amigo cercano, tal vez un ‘entrenador de vida’, el beneficio de ese apoyo puede superar los costos asociados con revelar tus metas y reducir los recursos limitados de tu cerebro”, aconseja finalmente.