Una escuela de Tokio decidió introducir uniformes de la marca de lujo Armani para sus alumnos -lo que causó un gran revuelo- tuvo que contratar guardias de seguridad, pues algunos niños habían sido importunados en la calle.

La escuela de primaria de Taimei, situada en el elegante barrio de Ginza, contrató a personal de seguridad después de que al menos tres de sus alumnos hubieran sido abordados por individuos que les agarraron por el uniforme y les preguntaron si estaban inscritos en el centro en cuestión, explicó a la AFP una responsable local.



“Los vigilantes patrullan en las calles que toman los alumnos por la mañana y cuando vuelven a sus casas”,
precisó, pidiendo el anonimato.

Japón tiene unas tasas de inseguridad muy bajas y los guardias de seguridad frente a las escuelas son muy inusuales.

Este centro generó una oleada de críticas en las redes sociales y entre la clase política al anunciar, a principios de febrero, que había decidido introducir un uniforme diseñado por Armani a partir de abril, por un precio de hasta 80.000 yenes (casi 600 euros).

La dirección del centro -abierto hace 150 años- indicó que deseaba dar una imagen más adaptada a este barrio de la capital, donde se encuentran numerosas tiendas de lujo.