Una cifra multimillonaria ha perdido el Ministerio de Salud en los últimos ocho años por medicamentos vencidos que nunca se distribuyeron.

Según lo informado, la cifra asciende a los $1.800 millones, ya que los remedios nuca salieron de la bodega. El organismo anunció cambios para reducir la cantidad de tratamientos a entregar.

Entre éstos existen tratamientos para VIH, cáncer y vacunas infantiles. La mayoría caducó en los últimos dos años y todo producto vencido debió ser destruido, según consignó El Mercurio.

La Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (Cenabast) fue quien se encargó de la adquisición de los fármacos para el sector público (hospitales, consultorios, campañas de vacunación, farmacias comunales, etc.) que nunca fueron entregados.

La Cenabast compra al por mayor y así obtiene descuentos. Descuentos que, sin embargo, no se reflejan en las pérdidas cuantificadas desde 2010 a la fecha.

Tratamientos perdidos

Entre las pérdidas, se cuantificaron $302 millones en vacunas para la Hepatitis A, que se aplican gratuitamente a los 18 meses de edad, como parte del Programa Nacional de Inmunización.

Así, durante 2017 se perdieron $500 millones en tratamientos para el cáncer de vejiga, más de $200 millones en fármacos para tratar la leucemia y 25 mil unidades para tratar el VIH.

En los últimos años, Cenabast ha reducido la cantidad de fármacos que almacena en las bodegas e incluso establece que sea el productor quien directamente distribuya en centros de salud primaria y de alta complejidad.

No obstante, no se ha reflejado en las pérdidas. $30 millones se desperdiciaron en 2010, mientras que entre 2016 y 2017 el monto superó los mil millones de pesos.

Por ello, Cenabast tomó la decisión de no almacenar más los medicamentos, además de implementar cambios tecnológicos. “Con las medidas que implementamos debiéramos ver cambios y tender a que sean cero los medicamentos vencidos”, sostuvo Christián Venegas, director (s) de la Central de Abastecimiento.

Por otro lado, auditorías revelaron problemas de inventario y destrucción de productos sin seguir el protocolo, por lo que se está llevando a cabo un sumario administrativo en la institución.