Antes de morir, Natalie Cook alcanzó a abrazar sólo por unos segundos a Chloe, su hija recién nacida. Cuatro horas después de dar a luz, la madre experimentó una reacción de tipo alérgica al líquido amniótico que le costó la vida.

Me giré y miré a Natalie para contarle cuánto había pesado nuestra bebé, pero estaba desmayada, sus ojos se había girado. Creo que supe en ese momento que se había ido. Me sacaron rápidamente de la habitación e intentaron reanimarla. Yo tuve que empezar a llamar a su familia para decirles que algo malo había pasado y que tenían que llegar pronto”, recuerda hoy su esposo, Tim, de 26 años, quien habló por primera vez luego de la accidental muerte ocurrida en 2014.

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Lo que sufrió esta madre fue una muy poco frecuente complicación llamada Embolia amniótica o Embolia de líquido amniótico, que se produce al ingresar líquido al torrente sanguíneo a través del lecho placentario (lugar donde la placenta se adhiere a la pared del útero) durante el parto, provocando una reacción alérgica extrema.

El cuadro produce un ataque cardíaco acompañado de una falla múltiple de órganos en el cuerpo. Al mismo tiempo, los agentes de coagulación dejan de actuar, provocando una gran pérdida de sangre, al punto de ser incontrolable.

La condición empeora tan rápido que en el caso de esta mamá, ni siquiera tuvieron tiempo de sacarle una foto con su pequeña.

A pesar de todos los intentos de los médicos, Natalie murió en Watford, Inglaterra, el 2 de julio de 2014, el mismo día en que su segundo bebé llegaba al mundo.

“A veces aún es difícil creer que todo esto es verdad, porque parece como si una de estas situaciones le pasara a otra persona, ¿Por qué tuvo que pasarle a Natalie? Es tan extraño que esto ocurra. En un minuto estábamos felices por el nacimiento de nuestra hija y en el siguiente ella estaba muriendo”, comentó Tim a The Sun.

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La historia de Natalie comenzó con un embarazo bastante normal. Cuando se le rompió la bolsa fueron de inmediato al hospital, pero fue entonces cuando comenzó la pesadilla. Los doctores determinaron que debían utilizar forceps para sacar a su bebé, ya que estaba en posición incorrecta.

La operaron, sacaron al bebé sin problemas, la pusieron en su pecho para generar apego y luego se la pasaron al papá y la llevaron a pesar. Cuando Tim regresó, Natalie ya estaba en estado crítico.

“No hubo síntomas ni señales reveladoras y luego boom… ella estaba muerta. Fue como un rayo. Pasé del éxtasis de tener mi bebé recién nacida, lo que es uno de los días más felices de tu vida, a ver a mi esposa morir. Es difícil lidiar con lo que sucede después. Yo tenía un bebé recién nacido, mi esposa estaba muerta y mi hijo de tres años preguntaba dónde estaba su madre”, cuenta el aún angustiado padre.

Natalie Cook Clothing | Facebook

Sin embargo, apenas medio año más tarde, Tim decidió crear un emprendimiento para honrar la memoria de su difunta esposa y al mismo tiempo generar conciencia en relación a la extraña enfermedad que le quitó la vida.

Así comenzó con Natalie Cook Clothing, diseñando y fabricando ropa para bebés, cuyas ventas van en directo beneficio de la Fundación contra la Embolia Amniótica.

“Hablamos de Natalie y de cómo la echamos de menos y tenemos muchas fotos de ella alrededor de la casa. Mi hija está llegando a la edad en la que está empezando a hacer preguntas, ella no sabe nada todavía y será todo nuevo. Es muy diferente con cada niño. Sólo tiene dos años y medio. Ella no tiene recuerdos de su madre como Zac. Él se pone mal cuando llega la hora de volver a casa desde la escuela, porque todos los otros niños son recogidos por sus madres“, reveló Tim, quien intenta seguir adelante con el recuerdo de su mujer, quien falleció víctima de una condición difícil de entender.

Embolia de Líquido Amniótico

La embolia de líquido amniótico (ELA) es una enfermedad rara pero grave que ocurre cuando el líquido amniótico -aquel que rodea al bebé en el útero- o material fetal, como pelo o células, entran en el torrente sanguíneo de la madre. Es difícil de diagnosticar y es potencialmente mortal, ya que esta materia puede bloquear los vasos sanguíneos. Hay dos fases de ELA:

Fase uno: el sistema respiratorio comienza a fallar rápidamente y se produce un paro cardíaco. La mayoría de las muertes se generan en esta etapa.

Fase dos: la segunda fase es conocida como la hemorrágica. La madre comienza a sangrar incontrolablemente, típicamente donde la placenta se adhiere al útero o en la incisión por cesárea.

Los síntomas que acompañan el rápido deterioro de la madre son fundamentalmente agitación, angustia fetal, mayor ansiedad, náuseas o vómitos, dificultad para respirar y decoloración de la piel.

Según las estadísticas, la condición es mortal en el 80% de las afectadas, aunque nuevos y recientes datos han bajado la mortalidad a cerca del 40%, informó la Fundación contra la Embolia Amniótica.