Con una trayectoria que combina radio, música, escenarios y negocios de entretenimiento, Miguelo, cuyo nombre es Miguel Esbir, decidió integrarse recientemente al panel de un programa de entretención.
Se trata de Se puso bueno de TV+, que conduce Julia Vial y que se estrenó este lunes 2 de noviembre, reemplazando a Sígueme.
El artista viñamarino recordado por el éxito La Colegiala, conversó con Página 7 sobre sus razones para aceptar la invitación, luego de años de no ser parte de un panel de manera estable.
Aunque ha pasado por varios canales y hoy también tiene presencia en redes sociales, asegura que este es un terreno nuevo: nunca antes había sido panelista, y siempre había participado como invitado en espacios de entretención.
La carrera de Miguelo: una vigencia construida entre la radio y el escenario
Miguelo explicó que aceptó el desafío porque disfruta salir de su zona de confort. Trabajar con colegas de otras generaciones le resulta estimulante y se siente “alumno” de ellos.
Aunque no había trabajado antes con nadie del panel, los conocía por sus historias de vida y por su talento en otros medios. “Me encantan los desafíos”, afirmó, y agregó que ese tipo de experiencias lo hacen “vivir” y “vibrar”.
Al explicar por qué el público lo sigue buscando, apuntó a dos pilares. El primero es su carrera radial, iniciada en 1983 con la grabación de “La Colegiala”. En esa misma época ya manejaba tres locales de entretenimiento en Viña del Mar, que hoy recuerda como legendarios.
Contó que subió al escenario del Festival de Viña gracias al impacto radial de sus canciones, y que muchos lo creían un cantante argentino hasta que lo vieron en persona. Para él, la imagen y el carisma conectaron con lo que el público ya había escuchado.
El segundo pilar es su constancia. Aunque no se considera “un gran cantante”, sí se define como un entretenedor con un ángel especial. Hoy ofrece presentaciones acústicas de estilo café concert, junto a músicos y una bailarina de la región de Valparaíso, y tiene una próxima actuación en Pucón.
“Nunca he dejado de trabajar”, aseguró, porque la gente se lo sigue pidiendo y ya no es una cuestión de dinero.
El éxito como paz interior
Hacia el cierre, el artista reflexionó sobre cómo entiende el éxito a esta altura de su vida.
Lo definió lejos del dinero en el banco o de la cantidad de aplausos recibidos. Para él, el éxito es “mirarse al espejo y sentir que estás en paz contigo mismo”, una meta exigente a la que, admitió, “hay que llegar”.