Mariela Sotomayor deja la farándula: “Si mi trabajo hizo sufrir a alguien, pido perdón”
La periodista Mariela Sotomayor, que trabajó durante años en farándula y dejó huella con un estilo propio, explica por qué se alejó de ese mundo y por qué no piensa volver.
Asegura que desde su salida de Only fama no ha dejado de recibir propuestas: volver a un programa de baile, participar en realities, panelista de programas o dar entrevistas en espacios sobre biografías de famosos. A todas ha respondido con respeto y cariño, pero con un no.
Mariela Sotomayor explica por qué dejó la farándula
Mariela atribuye su decisión a la forma en que se hace hoy la farándula en Chile. A su juicio, es poco rigurosa, irresponsable y carece de empatía, en una lógica donde “un punto de rating más es lo único que les importa”.
Cuestiona que profesionales de distintas áreas construyan relatos sobre la vida de otros “en base a mentiras, en base a supuestos, en base a información no confirmada”.
Recuerda junto a Página 7 que ella misma fue víctima de invenciones, desde rumores sobre videos íntimos hasta bromas sobre su persona.
“La farándula chilena me faltó el respeto de una manera increíble. De mí se inventó algo espantoso, se habló de un video xxx, imágenes denigrantes, se bromeó con que estaba en un baño”, señaló.
“Me parece impresentable que una persona como Mario Velasco, que fue capaz de inventar la mentira sobre la existencia de ese video mío, hoy esté sentado en un panel de televisión”, agregó.
Contrasta ese panorama con su propia experiencia, cuando trabajó bajo una política de rigurosidad periodística absoluta y con jornadas de trece o catorce horas.
Reconoce haber aportado una narrativa nueva, muy replicada hasta hoy, pero sostiene que su ciclo terminó. En ese sentido, fue tajante al decir que “no hay plata en el mundo” que la lleve a sentarse nuevamente en un panel a hablar de la vida ajena.
Se define como una persona impopular, más preocupada de decir la verdad que de quedar bien, y asegura que “hoy día me quiero más que antes”. Cierra con un gesto personal: “Si alguna vez mi trabajo hizo sufrir a alguien, pido perdón”, concluyó.