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Daniel Fuenzalida contó que su hija Ignacia, enfermera de profesión, se incorporó a Contradicción, el centro de rehabilitación que él fundó, tras interesarse en la salud mental. El animador destacó que la joven ahora ayuda a personas con problemas de adicción y expresó su alegría por compartir con ella este trabajo. La decisión tiene un significado especial, pues Fuenzalida comenzó su proceso de consumo cuando Ignacia era pequeña y luego logró rehabilitarse y reconstruir su vínculo.
Daniel Fuenzalida ha construido una parte importante de su historia personal en torno a la rehabilitación y al trabajo con personas que enfrentan problemas de adicción.
En ese camino, su propia experiencia terminó cruzándose de una manera especial con la vida profesional de su hija, Ignacia.
La joven estudió enfermería y, tras realizar su práctica en distintos centros de salud, decidió acercarse al área de la salud mental.
Fue así como surgió la posibilidad de incorporarse a Contradicción, el centro de rehabilitación de adicciones que el animador de TVN fundó y donde trabaja ayudando a personas que buscan recuperarse del consumo problemático.
Daniel Fuenzalida y trabajo con hija en su fundación
En conversación con Página 7, el animador contó cómo se produjo este acercamiento y qué significa para él compartir el espacio laboral con su hija.
“Mi hija es Ignacia, que estudió enfermería. Hizo su práctica en algunas clínicas y centros de salud, y después me planteó que le interesaba la salud mental y si podía incorporarse a mi fundación”, partió contando.
La decisión de la joven tiene para Fuenzalida un significado particular, considerando que su historia con las adicciones comenzó cuando ella era pequeña. El comunicador ha hablado anteriormente sobre su proceso de rehabilitación y sobre cómo logró reconstruir su vida y el vínculo con su hija.
“Yo le dije que feliz. Es muy bonito cómo se fue dando todo, desde mi desarrollo. Mi historia de consumo de drogas y alcohol, que la conoce todo el mundo, comenzó cuando ella era chiquitita, de unos tres años”, explicó.
A renglón seguido, precisó que “después me rehabilité y empecé a tener mucha comunicación con ella”.
“Finalmente estudió, sacó su carrera y me pidió trabajar en salud mental, rehabilitando a otras personas. Como papá, como persona rehabilitada y como parte de la fundación Contradicción, estoy muy contento”, cerró.