El pasado domingo inició la etapa de batallas en The Voice, instancia en la que uno de los ganadores del equipo de Cami fue Sergio Meléndez. El joven derrotó a María Fernanda Burgos con el tema Shallow, donde demostró su tremendo manejo escénico y un falsete que incluso Yuri destacó.

Recordemos que ‘Sam’ (como se hace llamar en el medio artístico) logró que los cuatro coaches giraran sus asientos en las audiciones a ciegas, cuando cantó la canción Mucho más allá, de la segunda película de Frozen.

“Empecé este proceso en diciembre del año pasado. Postulé a través de un video por la plataforma online”, comentó a Página 7, detallando que pasó etapas hasta llegar a las pantallas de Chilevisión.

“La decisión de la canción surgió cuando tuve mi primer casting presencial. Tenía que llevar esta canción preparada y la primera que me salió instintivamente fue Mucho más allá. Era con la que quería audicionar”, reconoció respecto a la decisión del tema.

“Todo ese proceso fue muy nuevo para mí. Por primera vez en mi vida me ocurrió algo grande, con esta magnitud de exposición. Soy un artista que viene trabajando mucho y desde hace mucho tiempo, tratando de hacer arte”, explicó.

Como mencionó en la presentación, Sergio se desempeña como maestro de canto en la academia de Maitén Montenegro, a quien define como su mentora.

“Me encantaría poder vivir del arte, de hacer canciones y crear, básicamente. Sentí que finalmente (el programa) era la oportunidad de abrir esa puerta”, dijo.

Además, reveló que unas semanas antes de esta audición a ciegas, estuvo muy mal de salud. Le dio COVID-19, laringitis y amigdalitis. “No sentí que estaba con mi cuerpo al 100%, pero de todas formas fue una experiencia que no voy a olvidar jamás, porque creo que emocional y espiritualmente ocurrió un antes y un después de pararme en ese escenario”, reflexionó.

Pese a sentir que no pudo dar lo mejor de él en esa instancia, aseguró que “todo fue perfecto”.

Sergio Meléndez y la formación de Maitén Montenegro

Como estudió teatro musical, Sergio cuenta con herramientas de interpretación -actorales y vocales-, que le permiten hacer un buen trabajo.

“Mi más grande objetivo al momento de audicionar, además de quedarme y tener una buena ejecución, era poder conectar con la gente, y lograr que a través de la pantalla pudieran sentir algo, algún cambio o chispita. Siento que lo cumplí”, señaló.

Por lo mismo, el joven aseguró que se queda con los comentarios buenos, especialmente los que apuntan a la emoción traspasada. “Esos mensajes me llenan”, reveló.

Respecto al rol que tiene Maitén Montenegro en su formación artística, Meléndez la reconoció como “una de mis mentoras más importantes en el arte y la creatividad”.

“Empecé a estudiar con ella en un diplomado el año 2014, de Teatro Musical e integralidad escénica. Terminé a mediados de 2016 y se abrieron las puertas para trabajar con ella, a nivel de producción y de dar clases en la academia”, comentó.

Trabajar con Maitén es un constante aprendizaje. Tiene una trayectoria muy larga y variada. Ha sido una pionera de muchas cosas artísticas en este país. La admiro demasiado”, reflexionó en la entrevista.

Además, dijo estar “muy feliz y contento de tener a un personaje de esa magnitud en mi vida, y a quien pueda considerar como mentora, compañera, incluso familia”.

Captura | CHV

Experiencia en The Voice: debutando en televisión

El joven artista aseguró a Página 7 que ingresó con ciertos prejuicios hacia la televisión. “Pensaba que sería hostil, frío, poco sociable y poco humano. Creo que la producción se ha encargado de que muriera esa idea en mí”, apuntó.