La cantante colombiana Shakira rechazó el acuerdo que le ofrecía la Fiscalía en España para evitar ser juzgada por cuatro delitos contra la Hacienda pública y decidió ir a juicio por supuesto fraude fiscal.

Según informó la agencia de comunicación de la artista, su equipo legal mantuvo conversaciones con la Fiscalía de Barcelona para alcanzar un acuerdo que rebajara la pena que podría corresponderle, pero decidió rechazar la última oferta del Ministerio Público.

En un comunicado, Shakira asegura que optó por “dejar el tema en manos de la ley, con la tranquilidad y la confianza de que la Justicia le dará la razón”.

[lee-tambien]https://www.pagina7.cl/notas/deportes-lado-b/2022/07/25/pique-sigue-sufriendo-tras-quiebre-con-shakira-recibio-ola-de-abucheos-en-clasico-frente-el-madrid.shtml[/lee-tambien]

Pese a que acusación y defensa no alcanzaron un acuerdo de conformidad, lo que no habría evitado que Shakira se sentara en el banquillo, la cantante aún podría pactar con la Fiscalía hasta el mismo día del juicio.

Su voluntad siempre ha sido seguir adelante en el proceso penal, sin conformarse con una rebaja de la condena que podría corresponderle, destaca el comunicado.

Para la cantante, este caso “constituye un total atropello” a sus derechos, puesto que ha demostrado siempre “una conducta impecable, como persona y contribuyente, y una plena disposición a solventar cualquier diferencia desde el primer momento, incluso antes del proceso penal”.

“Aun discrepando” del criterio de su equipo jurídico sobre el supuesto fraude fiscal, la artista devolvió 17,2 millones de euros a la Hacienda española, la suma presuntamente defraudada más los intereses, y “desde hace muchos años no existe ninguna deuda pendiente”, recuerda.

Shakira lamenta que “jamás” en ningún otro país se ha topado con una “persecución con tal falta de razonabilidad y tan encarnizada”, “ni un uso tan evidente de la presión mediática y reputacional como mecanismo recaudatorio”.

Detalles del supuesto fraude fiscal de Shakira

La Hacienda española reclamó unos 14,5 millones de euros al ver indicios de que en 2012 la cantante ya residía en España.

Por lo mismo, estaba obligada desde entonces a tributar en este país, pero supuestamente ocultó ingresos mediante un entramado con sede en paraísos fiscales.