Uno de ellos fue el destacado cantante Roberto Olea, quien tras el fin del espacio de talento, forjó su carrera a punta de esfuerzo.
En conversación con Página 7, el intérprete entregó detalles de su presente, especialmente cómo le afectó la pandemia del COVID-19.
“Nos cambió a todos la vida, pero había que actuar rápido porque el tiempo apremia. Me acuerdo incluso que las calles eran como la serie de zombis The Walking Dead, de la noche a la mañana no se podía salir a la calle”, dijo.
Siguiendo con su relato, el músico expresó que “me preparé antes, venía de mucho trabajo en el verano, me pilló con algún colchón de dinero, pero como todo se acaba, y luego empecé a reinventarme con un pub online, el cual llamé La resistencia, en honor a la canción Bella ciao de La casa de papel”.
“Ahí la gente pagaba una entrada entre $3.000 a $5.000, y al principio era fuerte, porque hacía tres horas de show durante el jueves, viernes y sábado”, indicó.
Pero las presentaciones vía remota no fueron la única fuente de ingreso para Olea, ya que “también empecé a hacer maquetas para compositores de Estados Unidos y México, quienes no hacían canciones pero que tocaban instrumentos”.
“Me moví, no ganaba el mismo dinero que antes de la pandemia, pero me sirvió para sobrevivir. Estuvimos muy desprotegidos, yo perteneciendo a la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD), igual el apoyo económico fue escaso o nulo, se ayudó a algunos no más”, puntualizó.