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Alexandra Dickerson y Mario Irazzoky se suman a Volverías con tu ex? 2 con una historia de romance y pasión, desafiando las barreras geográficas en el amor. Alexandra, modelo con nacionalidades chilena, estadounidense y australiana, y Mario, psicólogo de origen humilde, se conocieron en Miss Chile y mantuvieron una intensa relación intermitente. Sin embargo, tras un encuentro familiar, la relación terminó abruptamente por diferencias culturales, como el protocolo de los candados y gestos de afecto públicos. A pesar del quiebre, ambos no descartan una reconciliación, manteniendo una puerta abierta a la confianza y los cambios.

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Alexandra Dickerson (26) y Mario Irazzoky (32) se suman a Volverías con tu ex? 2 con una historia marcada por el romance, la pasión y la comprobación de que en el amor no importa dónde naciste.

Alexandra es modelo y fue descubierta por Elite Chile a los 13 años. Nació en Estados Unidos, vivió en Miami, y tiene nacionalidad chilena, estadounidense y australiana.

Mario, en cambio, es psicólogo y asegura venir de una familia humilde. Trabajó como garzón, vendedor y obrero de la construcción, además de dedicarse al fútbol y al boxeo.

Se conocieron en Miss Chile, cuando ella participaba y él era jurado. La química fue inmediata, pero él tenía polola. Tiempo después, ya solteros, comenzaron una intensa relación intermitente que duró años.

Todo parecía avanzar hasta que Mario conoció a la familia de Alex, instancia que, lejos de formalizar finalmente la relación, la terminó. “Me pateó por WhatsApp de un día para otro. Conoció a mi familia, al otro día me dijo que tenía que pensar las cosas, no pasaron ni 12 horas y me terminó con un mensaje”, recuerda la modelo.

Sin embargo, Mario asegura que detrás de la ruptura hubo algo más profundo. “Las razones son claras: la llevé al puente de los candados a poner uno y cuando lo estábamos haciendo, me dice que eso se hace en Francia”.

“Después fui a visitar a su familia, llegué con flores, un kuchen y me dijo: ‘Deja las flores ahí’, y me saludó de un beso en la cara porque estaban sus vecinos afuera. Me sentí discriminado, sentí que hubo rechazo, como que le dio vergüenza que la saludara de beso en la boca”, complementó.

Aunque el quiebre fue duro, ninguno cierra completamente la puerta. “Me va a costar mucho confiar en él después de lo que me hizo, pero siempre se puede”, admite Alex. Mario tampoco descarta una reconciliación: “Yo creo que sí. Creo en los cambios y, si veo un cambio en ella, no soy quién para decirle que no”.