La mañana de este jueves, la periodista Sofía Urrutia realizó un despacho para el Buenos días a todos desde la población Juan Riquelme, en Concepción, para mostrar cómo quedó la calle principal después del aluvión.

“Estamos con una situación gravísima. Están las personas de la concesionaria tratando de aspirar el agua y el barro que llegaron acá durante la noche. Así se despertaron los vecinos de la población, completamente intransitable este sector. Y eso no es todo, porque también está entrando el barro a sus casas“, comentó la reportera del matinal de TVN.

De hecho, las imágenes dejaron en evidencia los sacos de arena puestos en la calle para evitar el ingreso del agua a las viviendas.

“Estamos tratando de pasar acá con Marcelo, con harto cuidado porque está bien difícil”, comentó Sofía, refiriéndose a su compañero camarógrafo.

Fue entonces que reconoció, durante la transmisión en vivo, que se habían quedado los dos atascados.

“Me disculpan que no… quedamos atrapados los dos con el barro. No nos podemos mover”, dijo, detallando que era muy difícil salir. “Creo que vamos a tener que sacarnos las botas, porque estamos tratando de movernos”, añadió, mientras se veía que estaba enterrada casi hasta la rodilla.

“No somos los únicos, porque allá el perrito también está atascado“, advirtió también.

Vecina apareció al rescate de periodista atrapada en el barro

Por fortuna para la periodista y el camarógrafo, una vecina del sector que pasaba por ahí se acercó a ellos para rescatarlos.

“¿Nos puede ayudar un poquitito, por favor?”, pidió Sofía, quien con esfuerzo logró sacar los pies del barro, apoyando después a su colega.

Sin embargo, cuando quisieron conversar con la mujer que los ayudó para agradecerle, ella señaló que no quería aparecer ni hablar en cámara, porque no estaba en condiciones.

Luego, en el Buenos días a todos explicaron que esa población se ubicaba cerca de un cerro que se vio afectado en el verano por los incendios forestales. Así, ante la falta de vegetación, el agua se arrastró por el terreno, formando un aluvión que avanzó sin detenerse hasta la zona de las casas.

“Por eso ustedes ven tanto barro, tanta agua, y todo está endurecido”, lamentó.