Las tensiones no tardaron en aparecer en la nueva aventura de El Clan. Mientras seguían la histórica ruta de los rugbistas uruguayos que sufrieron el accidente aéreo en la Cordillera de Los Andes en 1972, Pangal Andrade, su hermano Sebastián y Lorenzo Andrade Astorga protagonizaron una intensa discusión en pleno trayecto rumbo al denominado “Valle de las lágrimas”.
El momento ocurrió cuando el grupo avanzaba por uno de los sectores más complejos de la travesía. Sebastián manifestó su preocupación por las condiciones en que estaban realizando el recorrido y puso énfasis en el peso que cargaban en sus mochilas.
“¿Sabes lo que me preocupa, hermanito? Es que vamos pesados igual en mochilas”, comentó el mayor de los hermanos, dejando en evidencia su inquietud por la seguridad del grupo en el programa de Canal 13.
Sin embargo, Lorenzo Astorga no compartió esa visión y rápidamente respondió, intentando bajar la tensión, aunque también enfrentó directamente a Sebastián.
“Vamos súper bien, que todavía no te preocupe nada, hermanito. No podemos empezar a poner temores. Tú eres seco para eso. Tiremos para arriba… Tú ya querías dividir al grupo antes de empezar la ruta”, lanzó.
Las diferencias entre los integrantes del grupo quedaron marcadas por las distintas formas que tienen para enfrentar este tipo de expediciones extremas. Sebastián aseguró que suele ser mucho más precavido que sus compañeros, algo que incluso confirmó Pangal Andrade.
El exchico reality reconoció que las discusiones fueron frecuentes durante la experiencia y explicó que las posturas opuestas terminaron generando varios roces familiares.
“Tuvimos hartas discusiones con Sebastián porque él siempre va sobre la seguridad, nosotros somos más al choque, vamos”, afirmó el líder de El Clan.
Pese al tenso intercambio, la situación finalmente se calmó y el grupo logró continuar con la ruta sin mayores inconvenientes. De hecho, uno de los momentos más emotivos de la travesía llegó cuando todos se encontraron frente a los restos del avión donde ocurrió el accidente de los deportistas uruguayos.
Ahí, el ambiente cambió por completo. Los integrantes de El Clan se reunieron en silencio y vivieron el momento con profundo respeto, impactados por la historia y la carga emocional que tiene el lugar hasta hoy.