“Podría ser fatal”: Pangal Andrade y “El Clan” sufrieron percance en la Cordillera de Los Andes
La exigente travesía de Pangal Andrade y su familia por la Cordillera de Los Andes estuvo lejos de desarrollarse sin contratiempos. En el capítulo debut de “El Clan”, los participantes enfrentaron una compleja situación.
A medida que avanzaban por la montaña donde cayeron los rugbistas uruguayos en 1972, el desgaste físico comenzó a pasar la cuenta.
Pangal Andrade y “El Clan” sufrieron en la Cordillera de Los Andes
Las largas jornadas de caminata, sumadas a las difíciles condiciones del terreno, provocaron cansancio y diferencias entre los integrantes de la expedición.
Uno de los momentos más críticos se produjo cuando el grupo debía decidir dónde instalar el campamento para pasar la noche. La elección del lugar generó opiniones divididas y posteriormente fue motivo de cuestionamientos dentro de la propia familia.
Alejandro Astorga, tío de Pangal, relató que fue uno de los primeros en llegar al sector donde tenían previsto descansar. Según explicó, tras explorar la zona encontró un espacio que consideraba adecuado para montar las carpas.
“Cuando llegué arriba, que fui uno de los primeros en llegar, empecé a buscar un buen lugar para acampar y ahí se tomaron malas decisiones”, comentó durante el programa.
Las críticas apuntaron principalmente a Pangal Andrade, ya que varios integrantes de El Clan consideraban que existían alternativas más protegidas para enfrentar las bajas temperaturas y las fuertes ráfagas de viento características de la cordillera.
“No logré convencer a Pangal con la idea de que el lugar que encontré para acampar era el mejor, hubo que acatar órdenes. Podría haber sido fatal”, agregó Alejandro, evidenciando su preocupación por la decisión adoptada.
Con el cansancio acumulado y la necesidad de descansar, finalmente el grupo instaló sus carpas en un sector más expuesto de lo que algunos recomendaban.
Tras analizar lo ocurrido, el propio Pangal realizó una autocrítica y reconoció que probablemente la mejor opción habría sido permanecer en un lugar con mayor resguardo frente al viento.
Afortunadamente, la noche transcurrió sin mayores inconvenientes y todos lograron soportar las extremas condiciones climáticas para continuar la aventura al día siguiente.