Después de semanas marcadas por el dolor y la búsqueda de justicia, Gloria Ortiz volvió a hablar de Isidora, la pequeña de dos años que murió tras caer desde un piso 11 en Las Condes mientras estaba al cuidado de su papá, Jorge Constanzo.

En una íntima entrevista, la madre recordó a su hija desde el amor, cuestionó el actuar del imputado y reveló el especial sueño que le devolvió un poco de calma en medio del duelo.

En conversación con Buenos Días a Todos, Gloria partió indicando que le gustaría que Isidora sea recordada por la alegría que dejó en quienes la conocieron, más allá de la tragedia que terminó con su vida.

“Isidora tuvo una vida muy corta y como familia la queremos recordar siempre desde el amor. Fue amada porque era una niña muy carismática, fácil de criar y muy independiente a su corta edad. Eso lo atesoramos mucho”, expresó.

Por lo mismo, la madre cuestionó los dichos de la defensa, luego de que uno de sus abogados se refiriera a Isidora como una “cabra chica”.

Mi hija tenía una historia, tenía identidad, una familia y un nombre. Reducirla a decirle ‘cabra chica’ es doloroso”, expresó con la voz quebrada.

Respecto de la investigación, donde la Fiscalía sostiene que existió un actuar negligente por parte de Constanzo y lo indaga por un presunto homicidio por omisión, Gloria evitó anticipar un juicio, aunque insistió en que espera que la justicia determine las responsabilidades.

“Yo, como mamá, a pesar del dolor, no puedo poner una condena anticipada, porque eso lo tiene que hacer la justicia y espero que haga lo que corresponde”, manifestó.

Sin embargo, reconoció que los antecedentes conocidos durante la investigación reforzaron su convicción sobre lo ocurrido.

“Él siempre fue una persona responsable (…) Fue de mutuo acuerdo que quedara establecido en el Tribunal de Familia que se instalarían mallas de protección. Entonces, ¿por qué yo debería haber desconfiado, si fue de mutuo acuerdo?“, recordó.

Para mí es un crimen y ahora, conociendo los antecedentes, lo reafirmo“, agregó.

En medio de la entrevista, Gloria también confirmó que, desde la muerte de Isidora, nunca más tuvo contacto por Jorge Constanzo y por ende tampoco ha recibido un perdón.

“Nosotros no hemos tenido comunicación de ningún tipo. Eso sí, he tenido contacto con su madre y sus hermanas, que al igual que yo sufren su partida. Ellas no tienen la culpa de los errores de Jorge“, indicó.

Sobre esa línea, Gloria manifestó que de cualquier modo recibir un “perdón” tampoco la aliviaría.

El daño es irreparable y un perdón no sé si me va a aliviar. Por ejemplo, en la audiencia hacen alusión a reparar el mal causado tratando de indemnizar económicamente, cuando la partida de mi hija es irreparable. Eso me afecta aún más, porque le ponen una cifra al dolor de una familia“, lamentó.

El especial sueño con Isidora: “Fue tremendamente aliviador”

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista ocurrió cuando Gloria reveló que, semanas después de la tragedia, soñó por primera vez con Isidora.

El momento surgió luego de ser consultada por el gran apoyo que ha recibido tras la tragedia, tanto de su círculo cercano como de desconocidos que han empatizado con su dolor.

Así, mencionó un tatuaje que le ofreció una seguidora, quien le plasmó recientemente una frase de Luciérnagas, canción de Milo J y Silvio Rodríguez que sonó durante el funeral de la pequeña.

“La soñé el jueves de la semana pasada, cuando yo estaba muy triste por el resultado de la alcoholemia”, recordó.

Ese día, mientras regresaba a su casa, comenzó a sonar la canción elegida para despedir a su hija.

“Esa canción dice: ‘Te veo, te sueño, te extraño’. Yo decía que quería tatuarme esa frase, pero nunca había soñado con Isidora“, relató.

Al llegar a su hogar abrazó el peluche de jirafa de la pequeña y le hizo una petición.

“Llegué a mi casa, abracé su peluche y le dije: ‘Hija, por favor ven a visitarme, que te extraño demasiado’. Me quedé dormida y soñé con ella“.

Según contó, en el sueño vio a Isidora un poco más grande, con el uniforme del jardín y caminando de su mano.

La vi feliz, en la entrada del jardín, con el mismo peinado que usó para el Día de la Madre. Me decía ‘mamá’ y nombraba a sus amiguitos. Yo sentía el calor de su manito y fue tremendamente aliviador para mi corazón sentir que estaba feliz, que estaba bien”, recordó entre lágrimas.

Ese momento, aseguró, le dio la tranquilidad que necesitaba para concretar el homenaje que llevaba días pensando.

“Después de eso viene la calma y el domingo, que es un día muy significativo porque fue cuando partió Isidora, decidí ir a hacerme este tatuaje”, contó, señalando que el gesto fue un regalo de una seguidora que quiso acompañarla en su proceso de duelo.