Un profundo relato compartió Luis Jara en el más reciente capítulo de Only Friends, donde abrió su corazón al recordar la compleja relación que mantuvo durante años con su padre.
La conversación se dio en medio de la promoción de su libro autobiográfico, instancia en la que el cantante explicó por qué decidió incluir un homenaje a su progenitor, pese a que durante gran parte de su vida ambos estuvieron marcados por diferencias y desencuentros.
Según contó el intérprete en el programa de Mega, su padre nunca entendió del todo su decisión de dedicarse al mundo artístico. A eso se sumaba una forma de crianza más distante, donde las demostraciones de cariño no tenían espacio.
De hecho, Luis Jara recordó una dura frase que escuchó cuando tenía solo 14 años: “Los hombres no se besan; los que se besan son maricones”, expresó, aludiendo al rechazo que su padre sentía hacia el contacto físico y las muestras de afecto entre hombres.
Pese a ese escenario, el comunicador aseguró que nunca dejó de intentar acercarse a él desde el cariño. “Como yo soy un tipo que se vincula y que no tengo miedo de decir te amo y te quiero, fui a conquistar a mi papá con puro amor”, afirmó.
Luis Jara recordó la muerte de su padre
Con evidente emoción, el cantante relató que ese esfuerzo por construir un vínculo más cercano se mantuvo hasta los últimos días de vida de su progenitor.
“Lo maniobré emocionalmente tanto, que mi papá murió en mis brazos el día de mi cumpleaños”, contó Luis Jara, visiblemente afectado.
Luego, el artista recordó el instante en que ambos se acostaron en una cama clínica, sin imaginar que ese sería el último momento que compartirían juntos.
“Le dije: ‘¿Sabes qué día es hoy?’. Me contestó, con un hilo de voz: ‘Es tu cumpleaños"”, relató.
Fue entonces cuando se produjo una de las conversaciones más conmovedoras entre ambos. “Le pregunté: ‘¿Y me querí?’. Me respondió: ‘¿Cómo no voy a querer al hombre que me enseñó a amar? Si yo no sabía, hijo"”.
Entonces, el cantante explicó que, pocos segundos después, tomó la mano de su padre y entendió que estaba partiendo.
“Le tomo la mano y digo ‘Se está yendo’. Y podría haber saltado de esa cama a gritarle al mundo, pero no me pude mover“, cerró entre lágrimas, al recordar uno de los momentos más significativos de su vida.