La bella actriz y bailarina profesional estadounidense, Sarah Hay, saltó a la fama gracias a la serie Flesh and Bone, la cual retrata el lado oscuro de un ballet nuevoyorquino, donde ser anoréxica o acostarse con los directivos es parte de la carrera.

Sarah recientemente dio una entrevista al medio estadounidense New York Post, confirmando que este programa de TV no es sólo ficción, ya que ella misma fue muy criticada por su figura, a pesar de que era talla cero.

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“Tuve mucha controversia por mi figura”, declaró Sarah Hay, ya que a pesar de que era muy delgada, tenía pechos talla dobe D. Una vez, un profesor la sacó del escenario durante una producción, le pasó un sostén deportivo y le dijo “tus pechos me distraen”.

Flesh and Bone | Starz

La joven estaba tan devastada por el tema, que incluso gente de la industria le sugirió que se hiciera una reducción de senos. Pero ella se negó: “Me gusta mi cuerpo. No lo cambiaría por nada, ni siquiera si eso significa ceder el puesto como bailarina”, precisó.

“No creo que debería sacrificar mi figura para que alguien lo acepte”, continuó. Es por esto que dejó la escena del baile en Nueva York y se mudó a Dresden, donde un director de baile vio su talento y la ayudó a salir adelante. “Siempre fui ‘la chica gorda’ o ‘la chica pesada’. Mi carrera se disparó porque él creía en mí”, declaró. Y tuvo razón, porque ahora es la estrella de una serie de TV.

Flesh and Bone | Starz

En la serie, Sarah encarna a Claire, una talentosa bailarina que llega desde Pittsburgh hasta Nueva York, buscando la fama. Lamentablemente, la competencia entre los mismos bailarines, las críticas físicas y el sexo como carta de negocio le jugarán en contra.

La historia “diría que es 100% real. Como es un drama, lo captura más intensamente, pero he visto ocurrir cosas que no me creerías. La gente se cuelga tanto de sus egos… que la toman con otras personas”, continuó.

New York Post

“Pasar 8 horas al día frente a un espejo te puede volver loca o loca. Si no tienes una vida personal, la obsesión es real”, declaró. “Un milímetro puede hacer la diferencia. Si resbalas, eres fácilmente reemplazable. Hay tanta gente que quiere lo mismo que tú”, confesó.