La dura historia detrás de “Mi viejo”, la emblemática canción que inmortalizó Piero
La muerte de Piero, ocurrida este miércoles 7 de octubre a los 81 años, volvió a poner en el centro de la memoria una de las canciones más reconocidas de su extensa carrera: Mi viejo.
El cantautor se encontraba internado desde hacía varios días en el Hospital Italiano de Buenos Aires, consignó La Nación. Su partida cerró una trayectoria que lo convirtió en una de las voces más reconocidas de la música popular latinoamericana.
Sin embargo, detrás de aquel tema publicado en 1969 existe una dolorosa historia que comenzó mucho antes de que Piero le pusiera música y voz.
La pérdida que inspiró “Mi viejo”
La letra estuvo a cargo del poeta y periodista argentino José Tcherkaski, quien encontró la inspiración en su propio padre, Mario, un inmigrante ruso que llegó a Argentina y trabajó como vendedor ambulante de sábanas.
Tcherkaski perdió a su padre cuando tenía solo 14 años. Mario falleció a los 52, dejando en su hijo una ausencia que años más tarde terminó plasmada en una canción.
“Yo perdí a mi padre cuando tenía 14 años y me quedé con esa sensación de abandono”, recordó el escritor en conversación con Cadena 3.
Según explicó, tiempo después escribió un poema llamado El ambulante, inspirado precisamente en el oficio que desempeñaba su padre. Ese texto terminó entregándole la idea que necesitaba para construir Mi viejo.
“En ese texto hay una frase que funciona como el disparador que me permite hacer Mi Viejo”, sostuvo Tcherkaski, quien aseguró que incluso la apariencia del hombre descrito en la composición correspondía a sus recuerdos de Mario.
“La descripción, incluso física, es de él. En la canción camina lento, con una figura pesada y así surge la letra”, manifestó.
Décadas después, el propio autor volvió sobre ese proceso y aseguró que Mi viejo fue una de las primeras canciones que creó junto a Piero. Mientras él aportaba las palabras, el intérprete trabajaba sobre la melodía y la métrica.
La reacción del padre de Piero al escucharla
La historia, no obstante, sumó otro episodio cargado de emoción. Aunque la letra retrataba al fallecido padre de Tcherkaski, Piero decidió mostrarle la canción a su propio papá, Lino, quien entonces tenía 48 años.
“Le dije a mi papá: ‘Escucha este temita que está fresquito’”, recordó el artista en una entrevista publicada por BOCAS en 2022.
Piero comenzó a interpretarla frente a él y ocurrió algo que nunca había presenciado: su padre rompió en llanto.
“Nunca lo había visto llorar. Fue muy fuerte”, contó el músico. Sin embargo, luego del conmovedor momento, Lino reaccionó con humor ante el verso que señalaba que ya caminaba lento y le reclamó a su hijo por describirlo de esa manera.
La canción tampoco tuvo un camino sencillo antes de convertirse en éxito. Piero y Tcherkaski recorrieron distintas compañías discográficas y recibieron varios rechazos hasta llegar a CBS, donde un productor detectó su potencial comercial de cara al Día del Padre.
Lo que comenzó como el recuerdo íntimo de un adolescente que perdió demasiado pronto a su padre terminó transformándose en una composición capaz de trascender generaciones y fronteras.
Más de cinco décadas después, Mi viejo continuó acompañando a Piero sobre los escenarios y quedó indisolublemente ligada a su nombre.
Piero recordó su extensa trayectoria en su última visita a Concepción
En noviembre de 2022, durante una conversación con el matinal Nuestra Casa de Canal 9 Bío Bío TV, Piero repasó parte de su carrera antes de regresar a los escenarios de Concepción con su gira Esperanza.
En aquella oportunidad, el intérprete habló de sus cerca de 60 años de trayectoria, de su regreso a Chile y de las nuevas canciones que había creado durante los últimos años.
Precisamente, en medio de aquella visita al país, Piero reflexionó sobre la manera en que enfrentaba esa etapa de su vida y carrera. “Amanezco, agradezco, acepto y agradezco de nuevo”, expresó el músico al referirse a los cambios que provocó la pandemia y a la suspensión de sus anteriores presentaciones.
Luego profundizó: “Es hora de ponernos a vivir, porque tenemos dos caminos: o el apocalipsis o la renovación y es mejor escoger el segundo”.