Allison Ramsay fue la ganadora del primer ciclo de Bake Off Chile, programa de pastelería emitido por Chilevisión en 2018, y que buscaba elegir al mejor o la mejor pastelera amateur del país.

La sudafricana con estudios en marketing logró imponerse entre 19 concursantes, quedándose con el premio mayor de 12 millones de pesos y el título de la mejor pastelera amateur de Chile.

No obstante, la experiencia para Ramsay no fue del todo positiva, si bien agradece el haber participado en el espacio y lo que aprendió, también le tocó vivir el lado agraz de estar en televisión.

En esta, su primera entrevista con un medio chileno desde que ganó Bake Off, Allison habla de lo que significó participar y ganar un programa que -a su juicio- pasó sin pena ni gloria.

En enero pasado, Ramsay compartió un sentido desahogo en su cuenta personal de Facebook, donde se refirió a un meme que se compartió en redes sociales durante su participación en el programa de pastelería y que hacía alusión a su imagen corporal.

Este meme habría -en sus palabras- profundizado una batalla personal contra la depresión y ansiedad que la exparticipante ha librado por años.

“Este fue el primer meme que se publicó en Twitter después de que se emitió el primer episodio. A la mañana siguiente me encontré con algunos miembros del equipo de producción y otros concursantes que se reían a carcajadas preguntando si lo había visto y mostrándome antes de que pudiera responder. Nadie lo hubiera sabido, soy bastante buena ocultando mis sentimientos, pero dolía. Mucho”, partió señalando.

Si bien reconoce que nadie tenía por qué conocer su lucha contra el peso, fue igualmente doloroso enfrentarse a estos ataques. Durante las grabaciones, Allison perdió diez kilos, “principalmente debido al estrés”, indicó.

En ese entonces llevaba un estilo de vida muy poco saludable y estaba viviendo realmente un tormento. “Fumaba cigarrillos como una chimenea antes y después de la filmación, por la noche no tenía ganas de comer. Cuando llegaba tarde de la filmación, me llenaba de whisky puro para ayudarme a dormir. ¿Suena eso algo bueno? Cuanto más perdía, más amor y aceptación pública obtenía. Nadie sabía lo que estaba pasando realmente”, detalló.

Consultada por la razón que tuvo para contar esta experiencia, la pastelera dijo que fue porque hasta hoy el bullying no ha parado. “Llegué a un momento de depresión y ansiedad muy fuerte y elegí hablar del tema. Y no podía creer el montón de mensajes que recibí de gente que estaba enfrentando bullying por su peso. Tanto hombres como mujeres”, aseguró.

Sobre si lo conversó con algún compañero o compañera del programa, agregó: “Cuando se estrenó el programa ya estábamos a más de la mitad de las grabaciones, así que cuando el bullying me impactó más fuerte quedábamos muy pocos y no lo más cercanos”.

Desde el domingo pasado, Chilevisión puso al aire nuevamente la temporada de Bake Off, por lo que Allison revivirá esa experiencia a través de una pantalla.

Dada la situación que narraste en esa publicación ¿te complica la repetición del programa?

– Estoy como entremedio jajajá. Por un lado me siento feliz, ojalá sea positivo para los que tenemos emprendimientos; por otro lado, me siento ansiosa. Pero esta vez estoy más preparada, creo. Aunque nadie del canal nos avisó sobre el reestreno, fue una sorpresa. De verdad, solo la Milena (jueza del programa) me contó unos días antes.

¿Y mantienes contacto con algún exparticipante del programa?

– (Contacto) cercano no. Durante la grabación, sí; pero después no mucho. Hablo todavía con algunos pero no más que eso. También hubo algunos que no estuvieron conforme con que haya ganado, por cosas falsas escritas por desconocidos, pero eso no me molesta ahora. Sé que lo que estaba escrito era falso así que merecía ganar ciento por ciento.

¿Cómo te afectó esa situación?

– Obviamente me dolió mucho en su momento, pero he aprendido que las amistades reales duran y las que no, no valen la pena.