A pesar de que comenzó hace solo unos días, El Discípulo del Chef ya dio cuenta de un coqueteo entre dos de sus participantes: Joaquín Winter y Rocío Marengo.
El finalista de la primera temporada del programa gastronómico de CHV se ha visto muy cercano a la trasandina. Incluso sus compañeros han notado el fiato entre ambos miembros del equipo de Sergi Arola.
Por ejemplo, Karen Bejarano, quien se ofreció como ‘celestina’, le preguntó a la argentina: “¿Te pone nerviosa trabajar con Joaquín?”, a lo que la modelo asintió, indicando que le “encanta” cocinar con él, ya que “es un amor, súper dulce para pedir las cosas. Divino”.
Él por su parte contó en el programa que no tiene pareja y le lanzó un atrevido comentario a su compañera: “Estoy soltero y esperando ofertas”, le dijo, sonrojando a Marengo.
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Winter conversó con Página 7 respecto a los lazos que ha creado con Marengo en el programa. “Con Rocío tenemos una bonita amistad, es una mujer increíble”, comienza definiéndola.
“Yo crecí viéndola en la televisión. Tengo 24 años y ahora estar al lado de ella, conversar con ella, es impresionante, tiene un muy buen carisma, con mucha simpatía”, elogió a la creadora del ‘koala’.
Respecto al feeling que existe entre ambos en el programa, Joaquín no eludió el tema: “Nosotros siempre estamos jugueteando, conociéndonos, coqueteando, porque la verdad es que igual tenemos química“, admitió.
“Somos muy parecidos en ciertas formas de plantear las conversaciones, nos sentimos cómodos a la hora de hablar, pero la verdad es que en mi caso estoy súper tranquilo. Estoy en un momento en que quiero disfrutar lo que estoy viviendo”, complementó.