Una vez más el programa de telerrealidad de Canal 13, Nadie Está Libre, cautivo a buena parte de los usuarios de las redes sociales que comentaron y criticaron a 3 nuevos jóvenes que se sometieron a la extrema experiencia de pasar un día al interior de un recinto penitenciario con el fin de darles un golpe de realidad y tratar de cambiar sus irresponsables, inmaduras y peligrosas conductas.

Sin embargo, uno de los ‘falsos’ internos fue el que más atención atrajo y los televidentes no tuvieron piedad con él ni con su actitud.

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Se trata de Maximiliano, quien, según consigna BioBioChile, trabaja esporádicamente para costear su vida de excesos, junto a aportes monetarios que le hacen sus padres.

Los objetivos en la vida de este joven de 23 años no son muy ambiciosos y él lo dejó claro: “Me gusta carretear, me gustan las minas, me gusta drogarme. Y mis metas son ser musculoso”, sentenció el muchacho en su presentación, donde además de lucir su trabajado físico dejó al descubierto un absurdo y ridículo tatuaje que desató las risas de los tuiteros.

En su pecho tiene la “frase”: JA-JA-JA y el motivo es casi tan insólito como el propio estampado: “Porque me gusta reírme”, dijo Maxi, provocando inmediatas reacciones en las redes.

Captura | Canal 13

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Pero luego de su ingreso a la cárcel las risas quedaron atrás y su soberbia actitud generó la rabia de los televidentes que además sintieron profunda pena por su madre, a quien el sujeto ni siquiera ‘pescó’ tras la aparentemente no tan traumática experiencia, a pesar de no haberla visto en más de un año.

A pesar de todo, el muchacho, al menos aceptó ir a la terapia familiar tras su día en la cárcel y dio algunos indicios de cambio.

Captura | Canal 13