Una conmovedora escena protagonizó Ingrid Cruz la noche del jueves en la teleserie Hijos del Desierto. La actriz que da vida a la hermana Helena impactó a los televidentes con su relato sobre los abusos de Monseñor Lugo, personaje que apareció recientemente en la historia.
El sacerdote -a cargo del actor Hernán Lacalle- sería un depredador de niños, y llevaría años usando la sotana para encubrir sus asquerosos actos.
En una conversación con Eloísa, la monja recordó que era solo una novicia cuando su vida se cruzó con la del cura Luco. Desde su congregación la mandaron al Hospital Británico para que aprendiera a ser enfermera, y ahí le tocó vivir una traumática situación.
“Un día llegó una niña chiquitita. Tenía 6 o 7 años, no más. Muy dulce, con una pulmonía horrible. Yo la tenía que preparar para que la viera el doctor y, cuando estaba en eso, le vi unos hematomas en sus bracitos y muslos. Unos moretones muy feos”, le contó a Eloísa.
“Yo era una joven inocente y no sabía nada. Le pregunté qué le había pasado… Me miró con unos ojitos que no se me van a olvidar nunca. Tenía horror. Y yo ahí entendí que habían abusado de ella“, añadió con la voz quebrada.
Entonces, la religiosa acudió al doctor para advertirle esta situación, pero él le restó importancia, diciendo que las niñas de la calle jugaban brusco, peleaban, o que muchas veces se prostituían.
“Yo no sabía qué hacer. Fui a hablar con la madre superiora, Encarnación, una mujer muy buena. Fuimos al hospital a ver a la niña y ella nos contó todo“, siguió contando la hermana Helena.