Un complejo estado de salud atraviesa hace alrededor de tres semanas la bailarina Francini Amaral: sufre de vértigo.
Todo comenzó cuando sintió un mareo extraño cuando estaba comprando en un supermercado. Y, si bien pensó que era pasajero, este se prolongó varios días hasta convertirse en una sensación de vértigo.
Según relató a Las Últimas Noticias, no quiso ir a médico inmediatamente, pues tenía sus aprensiones debido al coronavirus. “Evité ir al médico hasta el cuarto o quinto día”, contó la brasileña.
Actualmente está a la espera de exámenes para aclarar el malestar. “He tomado medicamentos y acabo de hacerme una resonancia en la cabeza para buscar la causa en un problema en el oído medio. Mis molestias pueden deberse a múltiples razones. He comentado esto en mi cuenta de Instagram y hay gente que me ha dicho que siente algo parecido y que podría ser estrés”, comentó.
Christian Olavarría, otorrinolaringólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, afirmó que ha atendido a pacientes con mareos por estrés y motivos tensionales. No obstante, aclara que es un síntoma inespecífico y puede deberse, por ejemplo, a problemas metabólicos, neurológicos, y arritmias, entre otros.
“El médico debe buscar la causa. Cuando el paciente percibe una sensación de giro constante como de un carrusel que los incapacita, lo más frecuente es que se trate de un problema en el oído interno, por lo cual se les envía al otorrino para realizar exámenes”, señaló.
Respecto al estrés, Sergio Barroilhet, médico de la Clínica Siquiátrica de la Universidad de Chile, indicó que esta tensión efectivamente se puede manifestar en el cuerpo físicamente con náuseas y mareos, así como también con dolores de cabeza, nudos en la garganta, dolores abdominales, taquicardia y cansancio.
El psiquiatra ilustró que lo anterior ocurre cuando se altera el funcionamiento de centros cerebrales a cargo de la regulación emocional estarían conectados con el sistema vestibular, el cual es el responsable del equilibrio y del control espacial.
“Si alteras el funcionamiento de estos centros, por ejemplo, por disminución de su actividad producto del estrés o en concomitancia con el estrés, esto podría asociarse a una alteración del sistema vestibular, lo cual podría dar lugar al vértigo”, agregó.
Por último, Francini señaló que no se sentía estresada y que estaba tranquila, sin embargo, no podía descartar por completo esa posibilidad. “Espero sentirme mejor muy pronto”, concluyó.