El cocinero y emprendedor gastronómico Max Cabezón, fue uno de los invitados en el último episodio de La Divina Comida, emitido este sábado por Chilevisión.
Y aunque el exMasterChef no consiguió quedarse con el gran premio final, sí destacó entre sus colegas por su buen humor, relajo y simpatía, además de preparar sabrosos platillos.
En ese contexto, también hubo un animalito que desde el comienzo del espacio llamó la atención; un loro que él bautizó como Enzo, y que conoció cuando salió de su local de pizzas cerca del parque Inés de Suárez en Providencia.
Según contó en el programa, el ave era muy pequeña y tenía una patita fracturada, por lo que el cocinero se conmovió, lo llevó a una clínica veterinaria y se hizo cargo de su recuperación.
Desde entonces fueron inseparables y así quedó demostrado en el programa cuando Max leías las invitaciones de sus colegas y Enzo lo acompañaba sobre su cabeza u hombros.